Cuando se indaga en el tema del Cristo de Medinaceli, a la vez que se habla con las distintas partes que tienen que ver en la cuestión, más difícil resulta entender lo que está sucediendo. El primer fallo que se comete es que por parte del Obispado o de la Vicaría no se haya informado, si no llega a ser por una insistencia de este medio, a los fieles, que no olvidemos son a quienes se deben, que la imagen del Cristo se puede visitar al menos durante dos horas al día mientras no se incorporan las familias que residirán allí. No importa que en la nota oficial no supiera exactamente ni cual era el horario, porque hablaban de doce y media a tres y es de doce y media a dos y media.
Si este periódico no levanta esta polémica nadie sabría que está pasando. Si todos consideramos que la fe es la principal arma del cristiano, el 'Señor de Ceuta' mueve esa fe entre miles y miles de ceutíes, de cualquier condición social y hasta de cualquier credo religioso. Y nadie les pone nada fácil demostrar esa fe, al menos en este caso. En segundo lugar, no parece lógico a estas alturas que por un lado se diga que cuando los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca se marcharan, desde la Cofradía se podía pedir el traslado de las imágenes a la Casa de Hermandad y la comunicación del Obispado mantenga que permanecerán allí hasta que comiencen las obras, que tampoco a estas alturas se sabe si se demorarán un año, dos o nunca. Que no exista información en la junta directiva de la Hermandad del Medinaceli, no es normal. Que nadie se haya preocupado de informar a su presidente sobre que se abre al culto dos horas, circunstancia que desconocía; o que están a punto de llegar dos familias para vivir allí y abrir la Iglesia, no nos parece normal. Pensamos que el 'Señor de Ceuta' merece más respeto que el que se le está teniendo.
Confiemos en que se reconduzca la situación, porque la imagen que se está ofreciendo no es la más adecuada, aún partiendo de la base que opinamos que las imágenes deben estar en el Príncipe.





