En la actualidad “no existe una relación directa entre la renta per cápita de los territorios y el precio que los ciudadanos satisfacen por los Servicios Sociales”. Según un estudio de la profesora titular de Hacienda Pública de la Universidad de Alcalá María Crespo titulado ‘La determinación de la capacidad económica del usuario de Servicios Residenciales y Alojamientos Alternativos’, el precio de una plaza residencial concertada, sea para un dependiente o para un no dependiente, en la ciudad autónoma se sitúa en 1.307 euros mensuales, ligeramente por debajo de la media nacional en el primer caso (1.441 euros) y poco por encima en el segundo (1.294) pese a que el PIB per cápita de la ciudad autónoma es un 92,9% de la media estatal.
“Es probable que el precio pagado responda más a la demanda social que a la renta per cápita del servicio del que se trate”, opina la autora del informe, quien destaca que “la determinación de la capacidad económica es determinante
de cara a la generación del derecho a la percepción”.
Crespo lamenta que “no existe un único criterio en todo el territorio español respecto a la inclusión del patrimonio como parte de la capacidad económica que determina el derecho a una prestación” y asegura que “un gran número de potenciales usuarios de residencias estarían dispuestos a pagar precios superiores a lo que están pagando”.
La plaza en un Centro de Día para un dependiente también cuesta menos en Ceuta (625 euros) que la media nacional (656), como el Servicio de Teleasistencia (18,6 euros por usuario y mes por 21,1 de media nacional). El Servicio de Ayuda a Domicilio es, sin embargo, más caro: 286 euros mensuales por persona en la ciudad mientras la ratio nacional no pasa de 213.






