Tras el ‘Rhone’, el Puerto trabaja para deshacerse del buque. La puja inicial, libre a falta de un día Adjudicado el Rhone, la Autoridad Portuaria de nuestra ciudad espera ahora quitarse de encima otros dos cadáveres: los barcos Orobica y Chariot. De tal modo, y si bien en ambos se está a la espera, parece que el próximo en abandonar el puerto será el Chariot.
Porque, y pese a que la primera puja ha quedado desierta, y por ende no se ha presentado nadie, desde el pasado día 5 de septiembre se estableció un plazo de siete días (que vence mañana) para que se pudiera presentar de acuerdo al pliego una oferta al 85 por ciento del valor de partida del buque, "un hecho que claramente hace atractivo este buque", señalan fuentes portuarias consultadas.
Todo ello sería la consecuencia de un trabajo plasmado en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, evidente en el lanzamiento de la subasta del Chariot, toda vez que se cumpliera durante el mes pasado todos los trámites. Previamente, el ente tuvo que aprobar esta actuación, "una medida justa puesto que la embarcación está abandonada".
Asimismo, cabe destacar que con la medida se persigue que, de alguna manera, se pueda devolver a la Autoridad Portuaria el dinero que le adeudan los propietarios de las dos naves citadas, que mantienen una deuda por el atraque que asciende a unos 30.000 euros, que el Puerto está seguro que cobrará.
En este sentido, es preciso señalar que el artículo 302 dicta que aquel buque que lleve más de tres meses sin aparente actividad ni pago de tasas, la Autoridad Portuaria podrá declarar el abandono y, de acuerdo con la Ley de Patrimonio, proceder a su pública subasta. La Ley de Procedimiento Administrativo es una norma tan garantista que exige, antes de tomar esta decisión, se agoten todas las vías administrativas.






