El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno, ha alertado de que el proceso de envejecimiento de las personas con discapacidad no puede suponer en ningún caso una suma de factores de exclusión a añadir a los que ya sufre la persona por motivos de discapacidad a lo largo de su vida a los asociados a la edad avanzada.
Para el CERMI, cuya entidad a nivel ceutí trabaja cada día por mejorar la inclusión social de estas personas, alcanzar y disfrutar de una vejez prolongada es una conquista para todas las personas con discapacidad y, en especial, para algunas discapacidades, como las intelectuales o del desarrollo, en los que el envejecimiento es casi una experiencia inédita, que ahora están descubriendo. Pero este hecho, positivo en sí mismo, no puede llevar aparejado mayores cotas de exclusión para estas personas, pues la combinación de discapacidad y edad, si no se diseñan e implantan estrategias adecuadas a esta realidad, generarán restricciones a la participación y quiebra de los derechos y el bienestar que debe gozar todo ser humano. Según el CERMI, el movimiento social de la discapacidad tiene un nuevo ámbito de trabajo que debe encarar sin demora, y es el de afrontar el envejecimiento activo y participativo de las personas con discapacidad, concibiendo y proponiendo nuevas políticas públicas de inclusión para este segmento de las personas con discapacidad, y diseñando renovados dispositivos de apoyo y acompañamiento.
las personas con discapacidad mayores, para que la vejez sea una edad plena y participativa.





