La mayor desgracia que le podría tocar sentir a una persona es nacer Heleno, “Ellinas”, y si además en su momento le había tocado finalizar con éxito sus estudios en la Escuela Filosófica de Atenas, se aumenta el efecto. Esta “tontería” me la contaba en su momento uno de mis maestros, bajo el entonces trasparente y albiceleste cielo de Atenas, y la atenta mirada del Partenón.
Vaya que no tenía razón mi maestro… que descanse en “Adis” o en paz según su credo, porque entre otras cosas el pobre profe era… Según él… demócrata, analfabeto, ateo, osado, egoísta, filántropo, pero sobre todo ateo… ni laico ni tonterías por estilo (pero ahora que me acuerdo algo de budista o de una especie de Hare Krishna tenía, en sus largos y elocuentes discursos, por cierto, fuera de bromas, muy didácticos y efímeros). Pues bajo las directrices de este “capullo” profesor me he hilvanado mis pobres estudios, y de una forma u otra según se trate, y se mire, y a pesar de que en mi currículum más o menos se reflejan tres títulos en distintas carreras, o en su caso podría decir que al menos entiendo, según mis examinadores, 3 o 4 idiomas, a parte del patrio, sigo pensando además con más fuerza, que: Nunca será alguien más que un analfabeto, y no es una broma, téngase paciencia y verán el porqué.
Hace unos 7 lustros conocí personalmente a mi distinguido amigo Juanmi, profesional de las buenas o malas noticias, según se mire, en este medio de comunicación. Prácticamente entonces no teníamos mucho contacto, “digo entonces”, porque ahora las cosas han dado su debido cambiazo a raíz de un suceso que ha pasado hace un año y que en cierta manera tiene mucha relación con una serie de éxito, que en ella aparecía la “Fatema”, se emitía en Tele5 y bajo mi pobre criterio fue simplemente una burla pero de categoría hacia el verdadero calvario que pasa el barrio del Príncipe en la albiceleste y bella ciudad de Ceuta. En definitiva me comprometí a escribir un artículo relacionado con el carnaval de la justicia española y, mediante la presente instancia, tal como la mayoría de las veces digo a los destinatarios de mis escritos, para los que me conocen, en esto estoy.
Pues bien, para empezar no lo digo yo sino 6 de cada 10 españoles, que sostienen que la justicia española es de vergüenza. Los 4 que faltan nos dicen o tienen su opinión restante que no es otra que la de cachondeo.
Bruselas sentencia que la ‘miserable’ Justicia en España es una de las menos independientes de la UE
Tanto en la República Helénica, “cuna de la democracia”, como en España, tierra de Cervantes, no hay justicia, pero tampoco democracia. La democracia en Grecia ya se ha pasado del cachondeo de la justicia española y se ha elevado en tragicomedia teatral, hasta tal punto de que el Amanecer Dorado, un partido de Neonazi, aparece más recto que el propio Platón. Esta conclusión no la digo yo sino uno de los más famosos artistas de la sátira contemporánea helénica, Lakis Lazopoulos.
A lo que se refiere a la justicia española, la pobre justicia en España nunca ha estado desprestigiada, como lo demuestran todos los estudios cuantitativos y cualitativos de opinión, sino que siempre ha sido una justicia de carnaval… “Carnaval, carnaval…”, como dice la conocida canción, de cachondeo y diversión.
Las cosas de la justicia empiezan desde la relación que la misma tiene con las propias cortes. O en su caso en el grado de su propia independencia, con los demás poderes. En definitiva, la justicia española ni es ciega ni es independiente, ni siquiera es justa con ella misma.
Obsérvense. No existe juicio que valga o que se inicie para terminar impartiendo justicia, esto ni de broma. En primer lugar por los formalismos, los aforismos, las normas absurdas, los reglamentos y los protocolos de broma, para que una simple denuncia se “incoe” o en su caso se convierta en verdadero caso el justiciable literalmente tiene que escupir sangre.
A veces el “juicio” que están celebrando unos jueces que más bien antes deberían ser acusados de prevaricación dolosa, juzgan sin ningún norte, y fundamento, tal es el ejemplo de la sentencia del 11M. Una verdadera vergüenza. Desde entonces España no ha levantado cabeza en la economía y entró en una profunda crisis, pero no se crea que económica sino de valores.
“Un sistema que funcione correctamente es esencial para ganarse la confianza de los ciudadanos e inversores”
Es cierto que actualmente España pasa una profunda crisis de valores, y dicha enfermedad se ve y se refleja claramente en su economía, por lo tanto a los pobres españoles, porque a los ricos, dicho atropello de la justicia para nada le afecta, al contrario.
Pero en la República Helénica dichos reflejos y síntomas son mayores y han aparecido antes. Teniendo en cuenta las veces que los helenos han quemado literalmente el centro de Atenas, por las manifestaciones y las protestas que han tenido que sufrir los pequeños empresarios de la ciudad de Sócrates.
En definitiva, en este mundo de Internet y de velocidades asombrosas, una cosa no ha podido vencerse, la “honestidad”. Creo con mucha fuerza que no hay más grande fraude que la propia honestidad. Si alguien dice la verdad nadie le cree, por lo tanto el ser humano está plasmado para oír las cosas que le gustan, y la verdad no es una de ellas.
Eso pasa también con la justicia española, no le gusta para nada la honestidad o la verdad, sino las fanfarronerías, algunos de los más célebres ejemplos que por mis propios ojos he visto y he vivido que han tenido como consecuencia que gamberros, delincuentes muy grandes, y pequeños, muy organizados y sin organizar, en ciudades, barrios, villas, pueblos y aldeas (donde la policía y la vigilancia es muy escasa y poco eficaz), de forma constante y reiterada, campan a sus anchas (algunos delincuentes son puestos en libertad después de haber sido detenidos más de 60 veces y a los cinco minutos están delinquiendo); que los poderes y responsables implicados, que la justicia no solo no lucha en su defensa, con eficacia, rapidez y justicia justa, sino que contribuye a su aumento, y a que la justicia no sea igual para todos.
¿Acaso el mundo de la justicia, el poder ejecutivo y legislativo, no saben, no conocen la capacidad de corrupción, influencia, presión, compra, chantaje, aniquilación, que tiene el narcotráfico -y las mafias- que actúan en España, que es uno de los más fuertes de Occidente? Si es así, si se conoce el poder del narcotráfico actuante en España (y Ceuta es un punto muy fuerte con conexiones muy importantes a todos los niveles) de corromper, controlar e influir en el poder judicial, policial, político, financiero, económico, empresarial, comercial, etc., en el mundo jurídico, funcionarial, profesional, cultural, artístico, del ocio, deportivo y social, cómo es que no se han tomado, que no se toman en España las medidas ejecutivas, legislativas, judiciales, policiales, económicas, financieras, culturales y sociales para hacerle frente de forma clara, contundente e implacable, cuando además vemos que están implicados y conectados de forma reiterada los mismos.
Uno de los primeros lugares donde hay que intervenir, y a todos los niveles, de arriba a abajo, de abajo a arriba, es en la judicatura, la fiscalía, en los tribunales a todos los niveles, en el personal de la justicia y la abogacía, en todo el campo profesional y funcionarial que interviene en la investigación, persecución, seguimiento, detención, juicio, defensa, etc. de todos los implicados, vinculados y conectados con el narcotráfico; intervenir en relación a lo que se ve y, sobre todo, a lo que no se ve.
España se encuentra –junto con Italia, Croacia, Grecia, Portugal y Eslovaquia– entre los Estados miembros con más casos judiciales en el ámbito civil y comercial pendientes de sentencia y ocupa las últimas posiciones en materia de inversión en tribunales y número de jueces, según el marcador sobre el estado y la calidad de la justicia en la UE publicado este lunes 17 de marzo de 2014 por la Comisión Europea, que utiliza datos de 2012.
En España, el sistema judicial falla estrepitosamente en la condición clave: en la falta de honradez, de justicia justa y rápida (hay que apoyar, por encima de todo, a los honrados competentes, lo cual se convierte en una prioridad absoluta, sine qua nom, indispensable); en la defensa, por encima de todo, caiga quien caiga (empezando por los que tienen que hacer justicia, pues, si estos no son honrados, si están corrompidos no hay nada que hacer), del juego limpio, de una justicia justa, limpia y rápida. El previo, riguroso y exhaustivo examen de honradez de jueces y fiscales, además de la competencia que tiene que ser del mayor nivel, de los jueces, fiscales, de los tribunales, etc., es tanto más necesario y urgente en España cuando jueces, fiscales, etc. son elegidos por los políticos, por sus compañeros de judicatura, de forma corporativa, nepótica, etcétera.
Mientras no se tome en serio el gravísimo problema de la justicia y de su urgente reforma (a qué se espera, a que sigan lloviendo casos de injusticias como ocurre de gente que tiene un gran poder económico y de mediación y presión para influir, controlar y comprar voluntades, para amenazarlas, chantajearlas, o en caso obstruir la propia justicia), de una justicia afectada gravemente de corporativismo, partidismo, politiquería, clientelismo, impunidad, oscurantismo, prepotencia, ineficacia, lentitud intolerable (se acaba de ver en el Supremo, se ve y se sufre todos los días), etc.; y se pongan de forma urgente los medios reales, las estructuras judiciales, los jueces, fiscales, el personal judicial honrado, competente y eficiente y las formas de controlarlos y pedirles cuentas, para poner fin, cortar de raíz esta gravísima situación judicial que genera una alarma social permanente y que va en aumento por la inseguridad jurídica, personal y social que se da en España, para hacer posible una justicia justa, rápida, transparente, limpia, clara y ejemplar, seguiremos asistiendo todos los días a escándalos judiciales como el del “Negro” o peores, la inseguridad judicial y ciudadana irán en aumento. Al tiempo. Menos privilegios, menos corporativismo, menos partidismo, menos politiquería, menos chanchullismo y más, infinitamente más justicia justa, limpia, clara, honrada y ejemplar.
El origen del actual profunda crisis de la justicia española
En definitiva, el actual carnaval de la justicia española, tiene su origen en las sentencias tipo 11M, o del Prestige, o del Alakrana, etc. Solo generan inseguridad, cachondeo, risas pero sobre todo faltan el respeto a las víctimas y sus familias etc. Y así generan más carnaval.
La esperanza nunca se pierde
En definitiva, dicha herida tan profunda ha tenido como consecuencia que la propia justicia ha perdido su credibilidad, y a la vez ningún inversor cree que España es seria para invertir sus ahorros. Pero, es más, que los propios dirigentes españoles dirigen sus calentitos fuera de España. Pregúntese esto a Bárcenas, etc..
Cuál es el fármaco, para acabar con esta profunda crisis… Simplemente la esperanza… y no me refiero a la Aguire. Es lo ultimo que se pierde.
Dirigido a todos que han sufrido por el carnaval de la Justicia española





