El calendario laboral se aprobó en la jornada de ayer tal y como se había previsto con las once fiestas nacionales y tres locales: Virgen de Africa, San Antonio y Pascua del Sacrifico. La polémica estuvo servida con las manifestaciones del portavoz de Caballas, Mohamed Alí, quien volvió a incidir en que el calendario de fiestas no reflejaba para nada la realidad de nuestra ciudad porque desde su punto de vista se debería incluir igualmente el final del mes sagrado del Ramadán. Y entendía que el Gobierno tenía un prejuicio para incluirlo, por lo que hizo un llamamiento al "buen sentido del Gobierno". Destacó, desde luego que en la fiesta del Ramadán media Ceuta se encontraba paralizada con escasa asistencia a los colegios, pocos taxis en la calles, los mercados casi cerrados, ect...
Le contestó el consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Guillermo Martínez, para recoger desde luego que no había ningún prejuicio por parte del equipo de gobierno, sino que desde el punto de vista como Ayuntamiento tenían derecho a añadir dos días más y uno como autonomía y que ya se había elegido.
Alí insistió nuevamente en que su idea desde luego no se centraba en que quitaran ninguna de las tres fiestas locales, sino que sustituyeran algunas de las naciones por el final del mes sagrado del Ramadán. En nombre del PSOE habló José Antonio Carracao quien hizo una referencia a que también se debería tener un detalles con las demás confesiones de nuestra ciudad como es el caso de los hebreos y los hindúes.