Lo del artista minucioso es suyo. Es Prestell quien se pega la etiqueta. Usa las matemáticas, la aritmética, las medidas áureas, estudios de proporcionalidad, poesía, música, frescura.
Usa todo eso para crear. ¿Un artista científico, entonces? No. No hay manera. “Un artista minucioso”, suelta. Es su bienvenida en el Salón de las Murallas Reales, donde ha traído un total de 70 obras para ser expuestas hasta el 16 de enero.
Esta es su primera exposición en las Murallas Reales. Se llama ‘Territorios del Alma’. En el Museo del Revellín, en cambio, ha expuesto muchas veces. Las obras de Prestell que, según su autor, sobrevuelan también por la poesía, no dan saltos en el tiempo. El autor sigue la misma línea. Y también habla de manierismo. Basta con ver las muestras de 2001 y las de ahora.
Ayer, intentaba explicársela a la consejera de Cultura, Mabel Deu, que alababa la idea de los bocetos. Porque a las obras se suman eso, bocetos. “Me parece interesante que la gente vea cómo comienza un artista”. Prestell quiere que el espectador se meta en sus manos. Que vea cómo ahora hace una línea, luego la perfecciona, la borra, la cambia, la vuelve a poner. Él es de esos. “Por eso he tardado casi dos años en crear todos estos cuadros”, comenta. Es lo que tienen las musas. Le agarran y no le sueltan.







