Hay un dato en los resultados de la encuesta sobre paro en la UE que ayer abordó el mismo Consejo de Gobierno. Y es que entre las primeras regiones con más tasas de desempleo se encuentran aquellas que están más alejadas del territorio continental como es el caso de las posesiones francesas de ultramar, Canarias o las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Ese alejamiento alimenta las tesis defendidas siempre por el ejecutivo de Vivas de que tanto Ceuta como Melilla deberían tener un tratamiento específico por su mismo hecho fronterizo, como lo poseen las regiones ultraperiféricas. De ahí que confiemos en que las negociaciones que mantenga el nuevo gobierno durante el año que viene para lograr esas ayudas permanentes tenga el éxito necesario. Por supuesto, no será nada fácil, por las mismas circunstancias económicas que atraviesa Europa en estos momentos, aunque al menos si se obtendrán algunas ventajas.





