La Cruz Roja de Ceuta ha publicado, una semana más, su balance de actuaciones realizadas durante los últimos siete días. La entidad ha registrado casi mil acciones en pos de la seguridad de los bañistas, concretamente, fueron 953 las intervenciones que se realizaron durante la última semana, siendo 115 de ellas de categoría sanitaria y más de la mitad del total, 503 avisos, en referencia a saltos imprudentes.
Pese a la gravedad con la que se han resuelto los últimos casos de lesiones por saltos imprudentes, los bañistas continúan arrojándose al mar desde puntos elevados. Ni las trágicas noticias emitidas por los medios de comunicación ni los avisos que el propio equipo de vigilantes de la Cruz Roja realiza a pie de playa, parecen disuadir las intenciones de quienes quieren arrojarse al agua desde algún sitio destacado. Tal es la fiebre del salto kamikaze que los socorristas han tenido que impedir tal acción avisando a los saltadores hasta en 503 ocasiones, suponiendo el 53% de las actuaciones realizadas por el Servicio de Vigilancia y Rescate en Playas. Estos avisos se producen en su mayoría en las escolleras, representando el 59%. Otras indicaciones frecuentes son las referidos a saltos de cabeza y saltos desde las rocas y, por último, las realizadas en el foso. De este último se produjeron un total de 27 avisos.
Cada día
Durante la semana, las intervenciones han sido constantes a excepción del fin de semana, periodo en el que el trabajo aumentó considerablemente y subió la media diaria de acciones ostensiblemente. Se calcula que la Cruz Roja realizó 136 intervenciones cada día de media, de las cuales,diariamente, 16 eran sanitarias. Si bien entre el lunes y el jueves se realizaron unas 84 acciones por día, el periodo de fin de semana la cifra ascendió a 206 intervenciones cada 24 horas.
La media de incidencias sanitarias no sigue el mismo patrón, al contrario de lo que cabría esperar, estas intervenciones pasan de mostrar una media de 18 a descender a 14 actuaciones durante el fin de semana. Los datos muestran que, pese al gran incremento en la afluencia a las playas durante el fin de semana, el número de incidencias médicas se mantiene constante mientras que se elevan las medidas preventivas debidas a un comportamiento irresponsable.






