Con motivo del Día Europeo del 112, Ciudad y Delegación del Gobierno se han sumado al acto de reconocimiento de este servicio que comenzó a funcionar en 2007. Nueve años después, se va a acometer un proyecto de renovación integral del servicio, cuya mejora se reflejará a nivel técnico, funcional y operativo.
Este proyecto, que ahora se encuentra en fase de actualización, acometerá, por un lado, la renovación tecnológica de la plataforma de comunicaciones integral, que se ejecutará con la contratación de un servicio plurianual con un coste de 300.000 euros en los próximos cuatro años, lo que supone un total de 1,2 millones. Esta actuación se completará con la reubicación física de las dependencias, de modo que se pueda dar cabida en esta unidad a los servicios implicados en el ámbito de las emergencias: Policía Nacional y Local, Guardia Civil, Bomberos o 061.
Durante estos días ambas administraciones abordarán las posibles ubicaciones de este servicio, aunque se ha establecido un plazo de un mes para localizar el lugar más adecuado. De momento, la Ciudad no ha querido adelantar las ubicaciones que se barajan, “aunque tiene que ser un local de unos 400 metros cuadrados. Puede ser un edificio que ya esté construido y que no tenga un uso definido, o uno que haya que edificar. Lo que hay que procurar es que sea un sitio donde las comunicaciones sean fáciles”, apunta el presidente de la Ciudad, Juan Vivas.
Más de 30 personas trabajan en el 112 quienes, en su mayoría, atienden todo tipo de emergencias, aunque cada vez son más frecuentes aquéllas destinadas a prevenir situaciones de malos tratos y violencia de género.
El gasto directo anual de la Ciudad es de 1,2 millones de euros, ya que los condicionantes geográficos suponen un “componente de exigencia añadida”. Éste no es otro que en Ceuta el coste de la llamada supone 12 euros, mientras que en ciudades como en Madrid es de 3.
Las llamadas “de broma” se han reducido
El 112 se implantó en 2007 y, a juicio de Vivas, “significó un salto cualitativo, porque cada vez lo utilizan un mayor número de personas y el personal que atiende las llamadas tiene una mayor capacitación”.
Desde su puesta en marcha se han atendido alrededor de un millón de llamadas, mientras que sólo el año pasado se recibieron 104.000. “Afortunadamente cada vez son menos las llamadas para gastar bromas o para hacer un uso indebido de este servicio. Es bueno que la ciudadanía sea consciente de que el buen uso garantiza también la eficacia en su funcionamiento y que una llamada realizada indebidamente impide que un ciudadano sea atendido”, explica el presidente de la Ciudad.













