Todos sabemos que existen muchas situaciones en la frontera que son verdaderamente tercermundistas, pero una de las que más se ha hablado durante los últimos quince años ha sido el sistema utilizada para la entrada y salida de los ciudadanos que cruzan a pie la misma: las jaulas.
Una situación verdaderamente tercermundista que fue impuesta por un delegado del Gobierno, de nefasto recuerdo para esta ciudad, Luis Vicente Moro. No solamente se pusieron, sino que ante las protestas que se produjeron, lo justificó. No entendía este hombre que los ciudadanos tienen derecho a la dignidad, no a ser considerados ‘carne de cañón’.
Quince años después de esa medida, habiendo pasado un Gobierno socialista durante siete años y otro del Partido Popular durante seis, por fin, se ha decidido cambiar este sistema por algo que se dice más moderno.
Lo anunció en la jornada de ayer el delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, en la rueda de prensa para presentar el anteproyecto de la reforma integral del paso fronterizo del Tarajal. Hay que aplaudir esta medida porque se podrá nuevamente ver a las personas que cruzan a pide el paso fronterizo como ciudadanos, no como súbditos.






