No ha sido nada fácil porque se ha tardado más de cuatro años, pero al final, todos los hados han coincidido y Ceuta no iba a ser una excepción en ese canon o tasa que la patronal de las aseguradora abona al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento. No podíamos ser una excepción, no en vano, resulta que desde hace muchos años esta tasa se cobraba en otros Ayuntamientos de España y nosotros estábamos fuera. No es que hablemos de una cantidad que sea importantísima si lo comparamos con determinadas magnitudes de los presupuestos de la Ciudad Autónoma, pero es verdad que ciento treinta mil euros no amargan a nadie. Es una tasa totalmente finalista y que ha superado todas las pruebas y necesidades fiscales y, por tanto, el dinero va directamente al propio SEIS para su uso.
En el caso de nuestra ciudad resulta que no se invertirá en este primer año en la compra de ningún vehículo, porque la gran inversión que se hizo hace tres o cuatro años, ya permitió ponerse al día a todos los niveles. La idea será mejorar las propias instalaciones del Parque de Bomberos, lo cual, desde luego, permitirá que la estancia de estos grandes profesionales en sus dependencias sea mucho más digna de lo que ya es.






