Ceuta no puede soportar el nivel de inseguridad que se está focalizando entre determinados individuos que están haciendo uso de las pistolas a diestro y siniestro. No tienen miedo a nada, tampoco a la Policía. Disparan a otras personas, efectúan disparos al aire, dan advertencias a las puertas de las mezquitas atentando como daño colateral contra templos religiosos y disparan a las unidades de las fuerzas de seguridad que están para protegernos a todos. No se puede permitir una situación que requiere de la máxima cooperación e intervención de todos los organismos y entidades competentes para terminar con una situación que se está yendo de las manos. Los vecinos de las barriadas más afectadas, como la del Príncipe, no tienen por qué soportar tampoco estas situaciones: gente que hace uso de sus armas en la calle, que amenaza, que graba vídeos en los que difunde que van a sacar sus armas y van a disparar... Llevamos unos meses en los que las noticias de uso de armamento vuelven a ser noticia constante y eso no se puede permitir.
La Policía Nacional desplegó ayer a sus agentes después de recibir los disparos, pero no es la primera ocasión en la que llevan a cabo intervenciones de este tipo para dar con los artífices de esta situación.
Esperemos que las investigaciones que ya están en marcha den buenos resultados y que exista el suficiente valor probatorio como para obtener la pertinente respuesta judicial. Porque volver a tiempos pasados de incertidumbre, de disparos, de descontrol no es bueno en una Ceuta en la que gracias a las fuerzas y cuerpos de seguridad se había marcado un camino, un sendero de cierta tranquilidad. Hoy más que nunca hay que apoyar el buen trabajo para que dé resultados rápidos.






