El portavoz del Ejecutivo, Jacob Hachuel, aseguró ante los medios que el representante vecinal de las 225 VPO, Rafael García, le pidió, en una conversación entre pasillos, que colocara a personas de su núcleo vecinal en las plazas de vigilancia en la explanada de embolsamiento.
Una petición que obtuvo un ‘no’ rotundo como respuesta, ya que, tal y como indicó la cara visible del Gobierno, “si lo hubiera hecho sería un prevaricador y este señor sabe que no lo soy”. Lo asegurado por Hachuel es grave, por cuanto viene a suponer una petición expresa que, de no ser concedida como así ha ocurrido, podría derivar en acciones molestas a modo de respuesta.
Ningún dirigente vecinal ni nadie que se lo parezca puede tener el arrojo de pegar a la puerta de la Administración para pedir colocaciones a dedo. Ni puede ni se le debe permitir. Por eso las manifestaciones hechas por Hachuel quedan cojas porque son lo suficientemente graves como para no acudir a otro foro de peso para ponerlas de manifiesto.
¿Puede estar este dirigente vecinal autorizado a seguir representando a unos vecinos si, como dice Hachuel, reclama ‘colocaciones’ saltándose todos los cauces regulares?, ¿qué dirán sus propios vecinos que han aguantado colas y colas para participar en la bolsa de Amgevicesa? Estos comportamientos, por graves, deben tener más recorrido que una mera confidencia con los medios.
La construcción de la futura capilla de la Virgen del Carmen en la Almadraba da…
Cada año, el o la responsable de Rotary en todo el distrito de España al…
Ceuta dio su último adiós al joven caballero legionario, Kevin Parra, fallecido durante el desarrollo…
En el marco de Bet On Ceuta, el Parador La Muralla ha acogido este miércoles…
El presidente de la Asociación de Tropa y Marinería (ATME), Marco Antonio Gómez, ha querido…