El documento de acción del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Ceuta plantea diferentes alternativas y propuestas para dirigir la ciudad autónoma hacia un marco de desarrollo sostenible que haga compatible la satisfacción de las necesidades de desplazamiento cotidiano de las personas, con el desarrollo y crecimiento económico, la cohesión y protección de la sociedad, y la defensa y conservación del medio ambiente.
Entre otras iniciativas incide en la conveniencia de poner en marcha un carril bici digno de tal nombre (con varias posibilidades más o menos costosas y de diferentes tamaños), así como un modelo de red pública de recarga de vehículos eléctricos y un sistema de préstamo de equipos de movilidad eléctrica individual en bicicleta o patinete que la administración podría poner en marcha de forma directa o externalizada.
Esos medios de transporte evitan contaminación atmosférica y acústica, contribuyen a disminuir el uso del coche y son beneficiosos para la salud, pero para que la demanda sea la esperada debe existir una infraestructura que facilite la movilidad de las personas usuarias y tiene que facilitarse el acceso a la intermodalidad con otros sistemas de transporte público.
La Ciudad debe concretar cuanto antes cuál será su apuesta y empezar a avanzar aprovechando la benigna climatología local, propicia para su uso durante todo el año, y las reducidas distancias internas.






