Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía evitaron, la pasada madrugada, que un hombre se autolesionara, con ánimo incluso de quitarse la vida, después de mantener una pelea con su pareja en una vivienda situada en la barriada del Mixto. Los policías acudían en servicio al lugar después de recibir el aviso de un posible enfrentamiento grave entre un hombre y una mujer.
Según la Jefatura Superior, cuando los agentes llegaron a la vivienda, el varón intentó autolesionarse haciéndose un corte profundo en las venas. La rápida intervención de los dos policías evitó que se produjera una desgracia, consiguiendo reducir al hombre y controlar la situación tras abalanzarse sobre él. Los agentes comprobaron que el interceptado carecía de más medios con los que autolesionarse antes de su traslado al exterior de la vivienda.
Esta no es la única ocasión en que agentes de la Policía Nacional se han visto implicados en servicios que comienzan con una incidencia medianamente rutinaria y terminan derivando en una situación más extrema, en la que los efectivos tienen que ir más allá de sus competencias para evitar males mayores.
En el caso de marras la rápida intervención de los dos policías de servicio impidió que el hombre llevara a cabo su cometido atentando contra su propia vida.






