
Jaime y Silvia no sabían de la existencia de un barrio dedicado a la memoria de su progenitor y se llevaron una grata sorpresa.
Jaime y Silvia son dos de los catorce hijos que tuvo el ex-ministro José Solís, un hombre que conocía bien la ciudad y que estaba enamorado de ella, según confesaron. Ayer recibieron una sorpresa al conocer la existencia de una barriada que lleva su apellido en recuerdo a su padre. Instantes antes de ese emotivo momento comentaban lo bonita que era Ceuta y lo impresionados que habían quedado con el cambio tan grande que la ciudad ha dado en los últimos treinta años. “Ceuta es una ciudad señorial, con mucha historia y con mucho que ver. Es un sitio muy turístico, bonito y limpio”, asegura Silvia. “Creo que hay pocas ciudades tan elegantes y preparadas como esta”, añade Jaime. Ambos están contagiados por el cariño que su padre tenía a la ciudad autónoma, un lugar al que vino en diferentes ocasiones -entre ellas para la inauguración del edificio de los sindicatos- y donde solía acudir a pescar. “Mi padre nos hablaba maravillas de Ceuta. Le encantaba”, comentan.
Los dos hijos del ex-ministro hablan con cariño de su padre, al que recuerdan como una persona “cercana, amable y enamorada de España en general”. Sin titubear cuentan como encontraba algo que le atraía de forma irremediable en cada ciudad que iba pisando. Igualmente explican que era una persona que sabía separar a la perfección su vida profesional de la familiar. “Nosotros nos enterábamos de las cosas que hacía nuestro padre por el Nodo y las revistas. Hasta que no hemos sido más mayores no nos hemos dado cuenta de algunas cosas importantes que hizo”, afirman. En definitiva, Solís era un hombre “normal”, aunque entregado a lo que hacía. “Mi padre siempre tuvo una enorme vocación de servicio y peleó por los trabajadores”, cuenta Jaime. De hecho, Solís fue ministro durante más de 14 años y participó en diferentes gobiernos. “La política de aquel entonces era muy diferente a la hoy en día. Podemos decir que era una política más profesional”, cuentan. En este sentido, los hijos del ex-ministro encontraron un cierto parecido con el presidente Vivas -al que han conocido estos días- por su cercanía con el pueblo llano y su forma de relacionarse con el entorno. “Vivas nos ha parecido una persona muy entrañable”, explican mientras aseguran que en el buen estado de la ciudad hoy en día han influido, con toda seguridad, las buenas relaciones entre la Ciudad y la Delegación del Gobierno.
Maravillados por todo lo que han podido ver en su visita, ambos aseguraron que “vamos a ser unos buenos embajadores de Ceuta y pensamos volver”.
El ministro Solís, una figura popular entre los ciudadanos
José Solís Ruíz fue un político, ministro durante la dictadura del general Franco. Nació en Cabra, (Córdoba) en 1915 y falleció en Madrid en el año 1990. Fue miembro de las Cortes franquistas desde 1946 y organizó del primer Congreso Nacional de Trabajadores. Más tarde fue gobernador civil de Pontevedra y Guipúzcoa. En 1951 fue nombrado Delegado Nacional de Sindicatos y, en 1957, Ministro Secretario General del Movimiento. Participó en los acuerdos Tripartitos de Madrid (1975) por los que España abandonaba los territorios del Sahara Occidental y formó parte del primer gobierno posterior a la muerte de Franco en calidad de ministro de Trabajo.






