El legado portugués en Ceuta es tan visible que necesita pocas explicaciones para conocer ese pasado de unión con el otro Reino de la Península Ibérica, hasta que las dos coronas se unieron y cuando volvieron a separarse, Ceuta apostó por ser española.
Si hace unos meses, el presidente Vivas habló en Lisboa de ese pasado común de las dos ciudades y cómo por delante se abre un periodo esperanzador y con grandes posibilidades de colaboración, ahora se ha trasladado a nuestra ciudad esa exposición que durante tres meses batió récords de visitas, según las noticias que llegaron desde la capital portuguesa. Lo que nació como una idea de arqueólogos ceutíes y lisboetas sigue adelante, con el apoyo de las instituciones, como una manera de conocer ese pasado común. Hasta el próximo mes de febrero la exposición permanecerá en las sala del Museo de Ceuta. Serán muchos los escolares que, a partir de septiembre, tendrán la oportunidad de poder ver de cerca una parte esencial de la historia de Ceuta, unida a la Corona portuguesa. Son los políticos los que deben aprender de esta historia de la que nadie debe avergonzarse, porque la huella del Reino de Portugal en Ceuta ha estado, está y estará presente siempre.





