Otra cara de la misma moneda son los enfermeros docentes. Profesionales que, tras años junto al paciente, ahora dedican su vida a formar a quienes algún día ocuparán su lugar en la Facultad de Ciencias de la Salud de Ceuta.
Estos docentes son un pilar esencial. Su experiencia en hospitales y centros sanitarios les permite enseñar desde la práctica, pero también desde lo humano, guiando el camino de las nuevas generaciones de enfermeros.
Hablamos con Pedro Martí, Ana González, Teresa Pardo y Adelaida Álvarez, cuatro profesores que pasaron por esta facultad y ahora se ponen frente a los alumnos para que sean unos grandes profesionales de la enfermería.
Ana González, sustituta interina del departamento de Enfermería, siempre ha tenido “mucha inquietud por el cuidado y la enfermería es la pionera en ese caso”. Por ello, decidió iniciar estos estudios en la Facultad de Ciencias de la Salud de Ceuta.
Aunque finalizó la carrera, “nunca me terminé de desvincular de la facultad y después de ser durante cuatro años enfermera asistencial, decidí aceptar un contrato que salió. Diría que es casi más acertado que la sanidad propia. Me gusta mucho la docencia, me gusta mucho formar parte del alumnado y de los que van a ser los futuros enfermeros”.
Una historia similar es la de Teresa Pardo, profesora ayudante doctora del departamento de Enfermería, a quien “siempre me atrajo la idea de intentar ayudar a los demás. Cuando empecé el grado en Enfermería me di cuenta que había tomado la decisión correcta”.
En su caso también comenzó su trayectoria laboral en el ámbito asistencial hasta que surgió una oportunidad como docente y esta experiencia le ha hecho darse cuenta “de que es muy gratificante y me ha complementado como profesional”.
Por su parte, Adelaida Álvarez, profesora titular del departamento de Enfermería, estuvo trabajando doce años como enfermera asistencial y por diferentes circunstancias de la vida “decidí estudiar un doctorado y acabé aquí”.
Aun así, “al final he encontrado lo que yo quería hacer en el mundo, que para mí es lo más bonito”.
Además, en el caso de Pedro, compagina la labor docente con la de enfermero, algo que no siempre es fácil. Según ha contado, su interés por la sanidad le viene desde pequeño y se graduó hace ya algunas décadas en esta misma facultad.
A día de hoy, trabaja en la universidad y en Hospital Universitario de Ceuta “porque las dos cosas me apasionan: el trato humano con los pacientes y la docencia para cultivar las mentes de nuestros jóvenes”.
Para poder sacar todo adelante, Pedro señala que “hay que hacer muchas horas e ir corriendo de un lado a otro, pero me compensa. Para mí es una alegría siempre ver cómo termina una promoción y ver que todos ellos tienen después éxito en sus tareas”.
Toda esta experiencia profesional permite a los docentes transmitir a los alumnos mucho más que los conocimientos técnicos.
Para Ana González y Pedro Martí “lo más importante son los valores humanos. El amor por los pacientes, el amor por las personas. A veces, simplemente el gesto de dar la mano a alguien y llamarlo por su nombre reconforta mucho más que cualquier analgésico”.
También, como dice Teresa Pardo, intentan transmitirles que “es una profesión que conlleva una gran responsabilidad”, así como que “van a tratar con personas, con problemas y lo más importante es proporcionar esos cuidados humanizados”.
Y es que, para Adelaida Álvarez, “la potencia de la enfermería es que nosotros proporcionamos esos cuidados y esos cuidados se hacen desde la empatía, desde el saber hacer y el saber estar. Eso es muy importante y es lo que intentamos transmitir a nuestros niños”.
Otra cosa que destacan estos enfermeros docentes es que en esta profesión es muy importante la formación continua.
Tal y como señala Ana González, “los conocimientos constantemente se actualizan y no podemos quedarnos en lo que estudiamos en el momento de nuestra promoción. Hay que seguir cultivando las inquietudes para mejorar y profesionalizar cada vez más el cuidado”.
En ese sentido, insiste Adelaida Álvarez, “la sanidad avanza a pasos agigantados y tenemos que estar al día”.
Por ello, cuando al terminar el grado los estudiantes les preguntan si hay que seguir estudiando, la respuesta es clara: sí, “porque la población espera lo mejor de nosotros y hay un continuo avance que exige que estemos adquiriendo competencias nuevas”, explica Teresa Pardo.
En el campo de la formación, estos profesionales también han puesto en valor la importancia de la investigación en la enfermería y que haya profesionales que se dediquen a ello.
Una labor fundamental para seguir avanzando en los cuidados y ofrecer una mejor atención a los pacientes, pero también desconocida.
Adelaida Álvarez considera que “lo más complicado es meter el gusanillo de la investigación. Es cierto que investigar es muy complicado al principio, como todo en esta vida, pero es que es necesario. La enfermería tiene que investigar en su ámbito de conocimiento porque quién mejor que nosotros para hablar de cuidados”.
Aun así, son conscientes de que “cuando la población escucha la palabra investigar a menudo lo que pensamos es un laboratorio y una bata blanca, pero investigar es buscar solución a los problemas que se nos presentan en el día a día y eso es la enfermería”.
“La enfermería se enfrenta a problemas a los que dar solución, no solo en el ámbito asistencial, sino también en el docente, con nuestros estudiantes, y ver qué necesidades tienen y qué metodologías son las más adecuadas para generar esa adquisición de competencia y conocimiento. Entonces, investigar es fundamental en la profesión”, añade Teresa Pardo.
Por todo ello, y aunque el porcentaje de enfermeros que hoy en día eligen el camino de la investigación es bajo, celebran que “en los últimos años ha habido un repunte de casos de estudiantes que directamente cursan estudios de posgrado y acceden a estudios de doctorado y contemplan la vía de la docencia y de la investigación”.
Mirando a esos alumnos que están a punto de graduarse, estos docentes tienen claro los consejos que les darían.
Pedro Martí lo primero que les diría es que “no tengan miedo, pero que mantengan la prudencia. Eso es muy importante. Siempre que se tenga duda de algo, consultarlo”.
Además, Ana González le traslada seguridad porque “han desarrollado competencias y saben más de lo que creen. Solo tienen que aventurarse a ponerlo en práctica”.
También es muy importante que sean conscientes de que “no están solos. Cuando uno llega nuevo siempre hay una persona que tiene más experiencia y que hay que escuchar. Y es magnífico, se crean unas relaciones asombrosas. Esa es otra de las cosas buenas que tiene enfermería, que cuando queremos nos apoyamos mucho y avanzamos juntos”.
“Juntos somos más fuertes y eso no podemos olvidarlo. El trabajo en equipo es muy importante en nuestra profesión”, ponen en valor Adelaida Álvarez y Teresa Pardo.
Como reflexión final, estos enfermeros han trasladado qué significa para ellos la enfermería.
Si hay una palabra que todos usan para definir esta profesión es “amor y cuidado por los demás. Eso es lo que realmente sentimos la mayoría, por no decir todos los compañeros”
Además, a los futuros estudiantes de Enfermería les aseguran que, “cuando empiecen, se van a enamorar”.
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Bravo por ellos , grandes profesionales . Eso es lo que necesitamos más gente así . 😍