El monitor del Carmelitas benjamín que el pasado domingo agredió al trío arbitral en la final de Copa de fútbol-sala en 'La Libertad' ha sido castigado con dos años de suspensión.
El encuentro, hay que recordar, había acabado con victoria para el Polillas Atlético, el cual estaba realizando el pasillo de honor para el Carmelitas, en plena entrega de trofeos, cuando sucedió el incidente.
Fue el hijo de J. J. Cortés el primero en arremeter contra los árbitros (Álvaro Gil y Bernabé Sánchez, con Alberto García en función de cronometrador), asegurando el propio Cortés que defendió a su hijo.
El caso es que el Comité de Competición ha dictado sentencia, tipificando la acción como "agresión grave", suspendiéndole sus funciones durante dos años con una multa de 864 euros.
Además, hay que recordar que los implicados comparecieron el pasado lunes en un juicio rápido tras las pertinentes denuncias, solicitando los árbitros una indemnización por daños entre los 500 y 800 euros aproximadamente.






