• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
lunes 26 de octubre de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Ceuta
Sin resultados
Ver todos los resultados

Don Manuel Abad y la vida

Por Carlos Antón Torregrosa *
14/10/2023 - 04:20
Imagen cedida
Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Escribir sobre Don Manuel es una de esas oportunidades que te da el destino, una corriente de aire fresco que desprende literatura, música, compromiso y recuerdos de todas las infancias vividas. Como decía Antonio Machado: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”.

Cuando me hablaron de él sentí una especie de esas llamadas extrañas que te susurra a cada instante: “tienes que conocerlo, hay mucho que contar, mucho que saber y mucho que sentir en esa voz fuerte, serena, con la contundencia de los seres humanos que, ya en su edad provecta, le han ganado al tiempo la partida convirtiéndose en héroes de si mismo.

Nada más verlo le comenté que teníamos que hablar, que era una necesidad vital estaba pendiente en los caleidoscopios de los sábados.

De eso pasó un tiempo. Esperé a conocerlo algo más por lo que me contaron y hoy cargué la mochila de ideas mientras oía la pequeña entrevista que le hice para dibujar a una de esas personas que son referentes de otras épocas y que nos devuelven nostalgias que habitan en lo que aparecen invisibles en estos tiempos.

Don Manuel, profesor de Universidad, impartía literatura barroca. Coincide en España un estilo con diferentes situaciones políticas, sociales y económicas que afectaron a la sociedad, abarca y exagera tanto temas de pesimismo y desilusión como de desigualdad social, miserias, pestes, sentimientos de grandeza, amor, religión.

Ahí es Don Manuel trabaja el “Carpe Diem”y el “Beatus ille”.

El profesor desplegó sus conocimientos y plantó cara a su tiempo usando sus armas de caballero andante: el hipérbaton, la elipsis, la adjetivación, la metáfora, la antítesis y la perífrasis. Toda esa “ornamentación” servía para “ocultar” las verdaderas emociones.

Para Don Manuel la universidad le supuso todo: Educar a sus alumnos en aquello que los mismos alumnos consideraban inservible pero que él era consciente de todas las posibilidades potenciales que les servirían para tantas cosas.

Su relación con Ceuta es en un principio veraniega pero luego la imagina como una llegada en barco en la que comienza a navegar en los asuntos cotidianos pendiente: música, libros, pensar y repasar el libro que escribimos y no llegamos a terminarlo.

A su isla desierta se llevaría un tocadiscos con pilas, un libro y una tableta de chocolate negro, de esos que endulzan desde su sabor amargo.

Cuando le pregunto a qué persona le hubiera gustado conocer, duda, guarda silencio. A muchas, responde.

-¿Tal vez Federico García Lorca? pregunto esperando una respuesta afirmativa... No, me dice. Luis Cernuda. “Donde habite el olvido, en los vastos jardines sin aurora, donde yo sólo sea una piedra sepultada entre ortigas”. Recuerdo esa poesía en el libro del antiguo COU.

Apasionado por la música clásica: La novena sinfonía de Beethoven. Su hija Paloma, aunque le parece un atrevimiento, me apunta a Jordi Savall, Erik Satie, Bach, Pergolesi..

El viejo profesor de literatura me habla de la vida como un acto voluntario y, en ocasiones, intransigente porque tienes que hacer cosas que no quieres hacer.

Su libro es Platero y yo, su cuadro, las Meninas. La sencillez del libro y el misterio del cuadro: miradas, trajes, espejos, sombras, historia pintada en la que se observa un momento de nuestra patria.

Si volviera a nacer le gustaría estar de nuevo con su madre, el momento de la felicidad indocumentada.

Conocer a Pedro Toro, la persona que lo cuida y lo escucha cuando lo necesita es haber descubierto uno de esos seres de otro mundo que nunca creemos que existen: sus ánimos, sus canciones, sus ejercicios de recuperación, su ternura, su humor, su vitalidad. Una especie de Dulcinea del Toboso idealizada por Don Quijote.

Gracias por abrirme tu ventana, profesor.

Contenido relacionado

Condenado un legionario por no presentarse a su servicio en el Tercio

Condenado un legionario por no presentarse a su servicio en el Tercio

hace 26 minutos
El comentario inocente

El comentario inocente

hace 43 minutos
El Gobierno asegura que no hay constancia de nuevas incursiones de buques marroquíes en Ceuta

Pulso caballa

hace 43 minutos
La ola: 'La bola negra'

La ola: 'La bola negra'

hace 43 minutos
Lunes 26 de octubre de 2026

Lunes 26 de octubre de 2026

hace 47 minutos
El clamor cívico de la ciudadanía caballa se escuchó en Madrid

El clamor cívico de la ciudadanía caballa se escuchó en Madrid

hace 47 minutos
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2026