La aprobación por parte del pleno de la Asamblea del Plan para la reactivación económica de nuestra ciudad es una de las prioridades que se había marcado el Gobierno del presidente Vivas en general y el propio presidente en particular. Y es que desde que se comenzó a hablar del mismo siempre ha defendido que deseaba que existiera el mayor consenso posible para poder defenderlo ante el Parlamento de la Nación y el Gobierno de Pedro Sánchez.
Por supuesto, uno de sus grandes pilares es el reconocimiento a la necesidad que tiene Ceuta de buscar un nuevo modelo económico porque el actual está ya pasado y es imposible volver a ponerlo en marcha. Por esta razón, se han destribuído un conjunto de más de 140 medidas para que las mismas se vayan poniendo en marcha paulatinamente.
Es verdad que muchas de ellas dependen de la voluntad política del Gobierno de la Nación y por esta razón es muy importante que tanto la Delegación del Gobierno como del propio partido en nuestra ciudad haya implicación. Es esencial que desde las estructuras socialistas ceutíes se logre esta presión sobre sus compañeros instalados en los distintos puestos ministeriales. Un apunte que, desde luego, también sería importante y que fue aludido por parte de algún portavoz en el pleno de la Asamblea es la necesidad de ir de la mano con Melilla. Partiendo de este documento aprobado se puede aprobar con el Gobierno de la ciudad hermana un conjunto de mínimos que se presentarían ante el Gobierno de la Nación porque siempre se ha demostrado que es una acción que ha tenido grandes logros a lo largo de los últimos veinte años.







Una buena fábrica a turnos con 400 empleados en puestos de trabajo directos y otros tanto indirectos.Eso es lo que hace falta en Ceuta y no tanto comercio con Marruecos.