Tres clientes de los ‘Almacenes Susi’ y un vecino acudieron ayer a la Audiencia para ofrecer su testifical sobre lo que vieron aquel 4 de mayo de 2010. Todos coincidieron en arropar la versión de Mohamed Embarek, situando a los policías como presuntos autores de una actuación en la que se extralimitaron en sus funciones. Sus testimonios también coincidieron en algo, en que arrojaron contradicciones entre lo declarado ayer y lo dicho en la fase de instrucción.
El primero en declarar fue N.M.M., un hombre que se encontraba cargando su vespa de arena en el almacén. Dice que escuchó gritos de la Policía hacia el comerciante Mohamed y que lo sacaron de la oficina “empujándole con maldad”. También dijo que le arrojaron al furgón entre dos o tres policías, mientras mostraba síntomas de asfixia. “La situación era dura”, indicó.
M.O.A., que también acudió a cargar su vespa, confirmó que a Mohamed le habían introducido en el furgón de la UIR arrojándole con violencia y que él se estaba quejando. Un vecino que vive al lado del almacén, M.M., dijo que había visto cómo le daban porrazos en las piernas a Mohamed y que lo habían “tirado al furgón como un saco”. Al igual que los otros testigos dijo que había escuchado gritar al detenido.
El último en declarar fue M.O., un cliente, que situó los hechos al menos una hora antes de que sucedieran y que también dijo que se le había sacado con violencia al dueño del almacén de su oficina. Este testigo habló del uso de porras pero también de puñetazos y elevó el número de policías que, dijo, estaban allí. Es el único testigo que sitúa al hijo del comerciante dentro de la oficina, ya que ni los demás testigos ni el propio hijo han declarado que estuviera allí.
El abogado defensor de los policías hizo constar al tribunal varias contradicciones entre lo ayer manifestado por estos testigos y lo que en su día declararon durante la marcha del proceso.
El tribunal pidió ayer la localización de otra persona cuya testifical consideran importante tanto el Ministerio Fiscal como la Acusación Particular y la Defensa de los policías. Se trata de un hombre, también cliente de los almacenes, que se encuentra en Marruecos y cuya declaración es considerada como “objetiva” y válida ya que, según las partes, no tiene signos partidistas ni hacia unos ni hacia otros. Se ha solicitado su declaración en la sesión de hoy o en otra que se señale con posterioridad si es localizado.






