El salón principal del Hotel La Muralla se ha llenado este jueves de música y mucha guasa con motivo de la tradicional fiesta de Carnaval de los mayores organizada por la Consejería de Servicios Sociales de la Ciudad Autónoma de Ceuta.
Esta tradicional cita en el calendario del Carnaval de Ceuta ha vuelto a demostrar que la edad nunca es un impedimento cuando se trata de divertirse.
Disfraces originales
Desde las 18:00 horas, decenas de usuarios de los centros de mayores fueron llegando al hotel caracterizados con originales disfraces, muchos de ellos elaborados a mano durante semanas.
La creatividad, sin lugar a dudas, ha sido la gran protagonista.
Entre los más llamativos destacaba un grupo de dálmatas muy revoltoso que no paraba de ladrar, arrancando carcajadas a los presentes.
Cruella De Vil

No les quitaba ojo de encima una elegante Cruella De Vil, perfectamente caracterizada, que vigilaba con gesto que parecía salido del teatro cada movimiento de sus particulares “mascotas”.
Ella estaba segura de que con todos ellos se haría un abrigo excelente.
Estas dálmatas confesaron que habían confeccionado los trajes en el taller de costura del Centro del Mayor, donde compartieron tardes de trabajo, risas y compañerismo mientras cosían los característicos lunares (que han sido huellas de perro) negros sobre fondo blanco. “Lo mejor ha sido hacerlo juntas”, comentaban con orgullo.
El cartel completo
La fantasía también llegó desde alta mar con piratas surcando el salón del hotel. No faltó el particular Jack Sparrow ni su inseparable Penélope.
En una de las mesas, un animado grupo reclamaba entre bromas el primer premio al mejor conjunto, pues su cartel estaba completo: ladrones, policías, gánsters y piratas compartiendo mesa.
Entre risas, la mujer de uno de los piratas aprovechó para anunciar que este viernes su marido cumplirá 85 años y desde El Faro le enviamos un cariñoso y merecido ¡feliz cumpleaños!
Diversidad de disfraces de Carnaval
La diversidad de disfraces ha sido de lo más destacado de la jornada. Hippies con flores en el pelo y gafas repartían mensajes de paz, mientras pintores se paseaban por el centro de la sala.
También había payasos con narices rojas y adivinas. Por otro lado, vaqueras en busca de su caballo, pilotos listos para despegar y hasta soldaditos de plomo. Pelucas de todos los colores daban el ambiente festivo que merecía la velada.
Trajes de Carnaval hechos a mano
Muchos de los trajes habían sido confeccionados con retales y materiales reciclados encontrados en casa, lo que demuestra que nuestros mayores no solo tienen ganas de pasarlo bien, también les sobra el ingenio.
La jornada se ha desarrollado entre comida, bebida y conversaciones entre amigos y familiares. Reencuentros y recuerdos compartidos se han mezclado en un ambiente de festivo que es, en definitiva, uno de los grandes objetivos de este tipo de actividades.
Llegó la fiesta
En torno a las 19:00 horas, la música comenzó a tomar el protagonismo con la actuación de la orquesta La Tropicana, que puso ritmo a la velada con un repertorio pensado para hacer bailar a todos.
En esta ocasión, además, acompañaba por la artista local La Dani, cuya presencia fue recibida con entusiasmo por el público.
Saben de pasarlo bien

Nuestros mayores volvieron a demostrar que si saben de algo es de pasárselo bien. Las ganas nunca faltan y la energía parece no agotarse. Bailaron, cantaron y aplaudieron sin cansarse, dejando claro que el espíritu del Carnaval no entiende de edades.
Saben perfectamente a qué hora comienza la fiesta, pero cuando se trata de los mayores de Ceuta, la hora de terminar es siempre una incógnita. Porque sus ganas de disfrutar superan cualquier expectativa y, por supuesto, cualquier dolencia asociada al paso del tiempo.





