Ya en mi pueblo, como siempre en verano. Hoy en Elche no ha nevado y es raro porque en verano suele caer más nieve que en el polo norte ( permítanme la ironía).
Dos noticias para el primer cañonazo de vacaciones: los incendios en Almería y las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal arzobispo de Valladolid, Luis Argüello.
Por su dignidad como arzobispo, el tratamiento eclesiástico protocolario que le corresponde es Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor.
Cito textualmente:
“Cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones”.
Podríamos ir al latín para ilustrar el tema. Excusatio non petita, accusatio manifesta. Significa "excusa no pedida, culpa manifiesta", es decir, cuando alguien se justifica de algo sin que nadie le haya acusado, en realidad se está delatando a sí mismo.
Creo que todos, todas y todes dimos por hecho que hacía referencia al gobierno de Pedro Sánchez. Sería un milagro trinitario que no pensara en ello e hiciera las declaraciones sin venir a cuento.
Para arreglarlo y dejarlo peor volvió a hablar: "Aunque cada uno verá por qué se siente aludido”· Ahí lanzó su pedrada.
Esto de que la iglesia se meta en política es habitual; siguen teniendo patente de corso en muchos asuntos.
Félix Bolaños, envío al presidente de los obispos en una carta, en la que afeaba a Luis Argüello, su alusión al Gobierno como "banda de ladrones" y le ha preguntado: "¿y si calificásemos a la Iglesia como una banda de agresores sexuales?", "evidentemente sería falso y profundamente injusto".
Todo se perdona: el robo de bebés durante el franquismo, señalar a vecinos para ser fusilados en la dictadura fascista, llevar bajo palio al generalísimo, gozar de muchos privilegios obtenidos por la gracia de Dios. Sin ir más lejos entran en la enseñanza como pedro ( no Pedro Sánchez) por si casa, y ponen el grito en el cielo en temas como el divorcio, el aborto, los derechos del movimiento LGTBIQ+ como panda de degenerados que campan a sus anchas pervirtiendo a la ciudadanía.
Y el problema es que Monseñor no habla para sus feligreses sino para la sociedad en su totalidad.
Argüello sacó a colación a San Agustín echándole la culpa al de Hipona ( que allí nació uno de los padres de la iglesia).
Defendió Argüello que se trata de una cita de San Agustín y de Benedicto XVI que hacían “una apelación a la hora de la regeneración democrática a la responsabilidad de todos los ciudadanos".
Si buscamos información sobre el susidicho encontramos algunas de sus opiniones que lo delatan: Argüello ha comparado el concepto de orgullo del movimiento LGTBI con el "pecado de Satán" o Luzbel, argumentando que reivindica el egoísmo de decidir "yo puedo ser lo que quiera" por encima de la naturaleza humana.
Otra de sus opiniones saca a colación que no podemos permitir que el Estado se convierta en una Cáritas laica que da limosnas, al tiempo que ha cuestionado las políticas de subvenciones y ayudas públicas como instrumento para mantener el diálogo social o favorecer una ciudadanía pasiva".
¿Y por qué no funda un partido político? Podría ser un granero de votos para Vox. Eso sí sería democrático, que se quitara la sotana y asistiera a mítines para apoyar su causa. Eso sí es juego democrático.
Pero no es así: a Dios rogando y con el mazo dando.
Y como dice mi compañero Gumersindo, " más vale pedir perdón que pedir permiso" Con la iglesia hemos topado.
Si alguna vez usted siente la necesidad de cambiar de sexo encontrará cobijo en el movimiento LGTBIQ+, no lo dude.





