La Comandancia General celebró ayer, con la categoría que se merece, el Día de las Fuerzas Armadas. Lo hizo después de varios actos preliminares que han conseguido arrastrar a una sociedad que, sintiéndose española, encuentra en la bandera su máxima unión. Con un desfile grandioso en el que participaron varias unidades, se rindió el homenaje debido a una institución, la del Ejército, fuertemente arraigada en la ciudad. La última encuesta del CIS, publicada hace unas semanas, dejaba claro la españolidad tan asentada en nuestra sociedad y la vinculación que la misma tiene con nuestro Ejército. Ese sentimiento encontró ayer una especial válvula de escape con un día grandioso en el que los ceutíes pudieron acudir a la Gran Vía para demostrar todo su cariño. No faltaron a la cita las autoridades, pero sobre todo no faltó esa sociedad caballa, de todas las culturas, que quiso fusionarse con todo su sentimiento y entrega. La Comandancia General, con su trabajo y organización, dio ayer la oportunidad a los ceutíes de estar cerca del Ejército, de disfrutar con todo lo que ello significa y de demostrar, sin complejo alguno, lo que somos: un pueblo unido, cohesionado y entregado en torno a un símbolo, la bandera.
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