Es un suceso insólito, al menos por la forma en la que terminó un ciudadano, detenido tras hacer una buena obra: devolver una cartera. Ha ocurrido en Tánger y del suceso ha dado cuenta el medio tanjalaan.com.
Esta es la historia de un transeúnte que terminó arrestado por la Policía justo en el momento en que intentaba entregar una cartera que había encontrado por casualidad cerca del Palacio de Justicia.
Caminaba junto al edificio judicial cuando vio una cartera tirada en el suelo, y decidió —de buena fe— entregarla directamente a los agentes de seguridad que se encontraban en la entrada principal, sin abrirla ni revisar su contenido.
Entrega la cartera y se descubre quién es
El oficial encargado de la vigilancia, que elogió su comportamiento ejemplar, le pidió que esperara un momento para revisar el contenido de la cartera en su presencia y anotar sus datos personales en el informe oficial.
Pero la sorpresa llegó cuando el hombre presentó un permiso de conducir caducado, ya que no tenía consigo su documento nacional de identidad.
Durante el control rutinario en el sistema policial, se descubrió que el individuo era buscado a nivel nacional por emitir cheques sin fondos.
Inmediatamente fue arrestado y entregado a la unidad competente, en una escena inesperada.
Comentarios en redes sociales
La historia desató una ola de comentarios en redes sociales, entre quienes expresaron su simpatía hacia el hombre, considerando que “el destino le mostró el camino para corregir sus errores pasados”, y quienes vieron en el hecho “una lección de que la ley nunca duerme, incluso cuando tocas la puerta de la justicia con buena intención”.
El relato queda como un ejemplo llamativo de la paradoja entre la buena intención y el destino justo, en una ciudad que nunca deja de sorprender con historias curiosas.






