Agentes de la Policía Nacional detuvieron en la tarde de ayer a un marroquí como presunto autor de una agresión sexual contra una menor de unos diez años de edad ocurrida en la calle Velarde. Los agentes intervinieron tras la llamada de alerta dada por el padre de la menor y consiguieron detener al presunto autor de los hechos, un súbdito marroquí que ya se encuentra en los calabozos de la Jefatura Superior.
Los hechos se produjeron pasadas las tres y media de la tarde cuando el padre y su hija salían de la vivienda para la práctica de unas actividades. La menor se adelantó unos metros para avisar a una amiga mientras el padre recogía unos pedidos. Un momento éste que aprovechó el detenido para introducirse en el portal en donde había entrado la menor aprovechando que estaba en soledad. La llegada del padre, que sorprendió al individuo agrediendo a su hija, impidió que la acción fuera a más. El progenitor intentó interceptar al hombre pero al no llevar un calzado adecuado tropezó con unas vallas de obra lesionándose un pie. Mientras el presunto agresor escapaba por el pasadizo de Fuente Caballo buscando en las rocas del Sarchal y Recinto una protección.
La alerta dada por el padre a la Policía frustró los intentos de fuga del hombre, que fue interceptado, ya cerca de la cárcel de mujeres, por varios agentes de este Cuerpo en una labor que, la propia familia de la menor y los vecinos, ensalzaron.
Vecinos de la zona, al escuchar los gritos del padre, también salieron a la calle intentando colaborar en la detención del individuo. Mientras varios policías perseguían al marroquí por las rocas, otros miembros de este Cuerpo le cortaban el camino por el Sarchal. Ya en la Jefatura Superior la familia de la niña interpuso la pertinente denuncia. Tanto el padre como la menor tuvieron que recibir asistencia médica; el primero por las lesiones sufridas en un pie y la segunda al sufrir una crisis de ansiedad por el choque sufrido.
El detenido permanece en los calabozos de la Jefatura Superior hasta su puesta a disposición judicial. En el momento de su detención, el hombre manifestó que prefería pasarse una temporada en la cárcel que estar en la calle, tal y como indicaron algunos de los agentes que participaron en el arresto.
Intervención de los vecinos
Fueron muchos los vecinos tanto de la calle Velarde como de la zona del Recinto y Sarchal los que salieron a la calle al escuchar los gritos del padre pidiendo ayuda. Y también fueron varios los que salieron a la carrera para intentar detener al presunto autor de los hechos. La llamada del padre a la Policía y la cercanía de la Jefatura al lugar de los hechos posibilitó una pronto actuación policial que fue destacada tanto por la familia de la niña como por el propio vecindario. El marroquí intentaba ocultarse en las escolleras que a menudo sirven de guarida para los ladrones. Vecinos del lugar destacan que con anterioridad no habían visto al detenido merodear por la barriada.





