Poco tiempo duró la fuga de un individuo que, con el auto de entrada en prisión ya notificado, consiguió zafarse de la Policía Nacional tras empujar a uno de los agentes escapando a la carrera, y con los grilletes puestos, del Palacio de Justicia. Poco le duró porque desde la Sala del 091 se coordinó todo el dispositivo, consiguiendo un fuerte despliegue policial que se saldó con el arresto del fugado por parte de policías de radiopatrullas zeta del Cuerpo Nacional.
Los hechos se produjeron en torno a las dos y media de la tarde, cuando los agentes dedicados a las conducciones iban a proceder al traslado del detenido a la prisión de Los Rosales, tras haberse visto implicado en un robo con violencia. En el momento de efectuarse el traslado, consiguió empujar a uno de los agentes, escapando desde el Palacio de Justicia en dirección hacia los acantilados del Recinto.
Las distintas unidades policiales que se encontraban por la zona y agentes que estaban en la Jefatura Superior se desplegaron para localizar al fugado, mientras los viandantes se quedaban atónitos contemplando la escena. El sujeto fue localizado escondido en Fuente Caballo, esperando a que la Policía se marchara del lugar para seguir con la fuga. Al verse localizado escapó hasta la cercana playa de la Ribera, en donde los agentes de radiopatrullas le consiguieron detener, poniendo punto y final a su escapada. Y no lo hizo de buena gana, ya que opuso una gran resistencia a los agentes.
Finalmente fue trasladado en torno a las tres de la tarde a la Jefatura Superior, en donde, además de aplicársele su implicación en el robo con violencia porque el que el juez dictó prisión se le añadirá ahora la fuga.






