El llamado A.A.H., de 30 años y vecino de la ciudad, pudo ser detenido acusado de provocar el incendio movido, al parecer, por un asunto de herencias, mientras que A.M.M., de 36 años, también ceutí, se encuentra fugado en el vecino país.
La identificación de ambos y el arresto del primero se produjeron después de que la Policía Judicial tuviera conocimiento de su más que probable implicación en este incendio. La información les llegó en el transcurso de una operación paralela que se está investigando en torno al tráfico de drogas, que conecta Ceuta con la península, y que se encuentra bajo secreto de sumario. Tras conocer de la presunta relación de ambos con aquel siniestro, que fue portada debido al desastre provocado y a los daños que podía haber generado, se procedió a la práctica de los arrestos, lográndose la de este joven, acusado de un delito de incendio con daños en personas. En la mañana de ayer el juez ordenaba su ingreso en prisión por su relación con los hechos.
Ya en su día, los afectados denunciaron que el presunto autor de la quema había actuado de tal forma porque pretendía, así, echarlos de la casa. La Policía Nacional abrió una investigación pero necesitaba pruebas para poder detener a los que eran señalados como presuntos artífices de este incendio. No se consiguió hasta ahora, cuando a la Guardia Civil han llegado informaciones sobre la posible participación en los hechos. Informaciones que, puestas en conocimiento del poder judicial, se contó con el aval de éste para, con todas las garantías, proceder al arresto. Hubo entre seis y ocho personas que requirieron asistencia sanitaria.
Un suceso que causó mucha conmoción en la barriada
“Nos hemos quedado sin nada”, “esto ha sido un milagro” o “en un momento todo estaba entre llamas”... esas fueron algunas de las declaraciones que los vecinos de Pasaje Recreo Alto ofrecían a este medio aquella noche de octubre. Policías, guardias, bomberos, sanitarios... en un momento desde que se cursara la alarma, todos hicieron aparición en la barriada para atender a los afectados, heridos e indignados. Entre todos estaba un vecino, Mohamed, que fue el que, nada más producirse el incendio, con un hacha rompió la puerta para que los ocupantes pudieran salir al exterior. “Ha sido horrible, estaba la gente gritando y no podía salir”, denunciaban.
Ahora, puesto a disposición judicial, queda por conocer la imputación que recaiga sobre el detenido, de demostrarse su implicación en los hechos. Al haber existido riesgo para las personas, sobre todo para las que ocupaban la vivienda, la pena solicitada por el Ministerio Fiscal puede ser mayor de la que se acostumbra a aplicar a otros delitos de incendio producidos en la ciudad.