La Guardia Civil ha detenido este domingo al cuarto y último tripulante de la narcolancha que el 9 de febrero de 2024 embistió una embarcación oficial en la bocana del puerto de Barbate (Cádiz), causando la muerte de dos guardias civiles. Un hecho que creó consternación en toda la Benemérita, también en la de Ceuta.
La Guardia Civil ha informado en un comunicado de que esta última actuación complementa la detención realizada el pasado 19 de septiembre del pasado año del piloto de la misma, y las llevadas a cabo el 8 de noviembre del mismo año de otros dos de los tripulantes.
Esta investigación de la Guardia Civil está siendo dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Barbate (Cádiz).
De nacionalidad marroquí
Fuentes del instituto armado han señalado que el detenido, de nacionalidad marroquí, permanecía en paradero desconocido y sobre él pesaba una orden internacional de detención desde septiembre del pasado año.
El cuarto detenido ha sido localizado en la provincia de Cádiz, donde ha sido arrestado por la Guardia Civil en una operación que pone fin a meses de búsqueda.
Según ha adelantado El Correo de Andalucía, se espera que el detenido pase a disposición judicial este lunes.
A disposición de las autoridades judiciales
Con esta detención, todos los implicados en el suceso están ya a disposición de las autoridades judiciales españolas.
La investigación comenzó tras el trágico incidente en el que perdieron la vida los agentes David Pérez y Miguel Ángel González, y culmina ahora con la captura del último sospechoso.

Los hechos ocurrieron en febrero de 2024
Los hechos ocurrieron en la noche del 9 de febrero de 2024, cuando una narcolancha embistió de forma violenta una zodiac del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil durante una operación en el puerto de Barbate.
El impacto causó la muerte de dos agentes y provocó lesiones a otros cuatro, en uno de los episodios más graves relacionados con el narcotráfico en aguas gaditanas en los últimos años.
Las primeras detenciones se produjeron el 19 de septiembre de 2024, cuando la Guardia Civil arrestó al presunto piloto de la narcolancha, Karim El Baqqali, de 32 años de edad y de nacionalidad marroquí. Tras entregarse voluntariamente, El Baqqali confesó haber pilotado la embarcación la noche del 9 de febrero y calificó el arrollamiento de "accidente".
Varios delitos tras lo ocurrido
El juez decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, y le imputó dos delitos de asesinato, cuatro de asesinato en grado de tentativa, seis de atentado, uno de contrabando y otro de pertenencia a organización criminal.
Posteriormente, el pasado 8 de noviembre, otros dos tripulantes fueron arrestados y también ingresaron en prisión provisional sin fianza.
A ambos, también de nacionalidad marroquí, se les atribuyen los mismos delitos que al piloto, según informó entonces el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
La Guardia Civil demanda más medios
Este hecho provocó un aluvión de críticas y demandas por parte de las asociaciones de este sector, que reclamaban un aumento de medios materiales y humanos, así como el endurecimiento de las penas a este tipo de actos, con el objetivo de eliminar el “descomunal beneficio y la impunidad con la que actualmente campan los narcotraficantes”.
Según indicaban desde estas organizaciones, “de haber existido al menos una embarcación adecuada al nivel de profesionalidad de los guardias civiles, el resultado habría sido radicalmente distinto”.
De la misma manera, también demandaban el establecimiento del ZOCON (Zona Conflictiva) para la región debido a las amenazas a las que los guardias civiles y sus familias están sometidos por las bandas de narcotraficantes.






