Creo que no se merece el Ejército que una actitud de menosprecio a un Soldado Veterano de 89 años salga a la luz pública, pero este silencio a una petición de visita al Regimiento de Transmisiones 21, salga a la opinión pública, pero éste desprecio me obliga a que tenga que recurrir a la prensa.
A finales de agosto del presente año por vía telefónica solicité a dicho Regimiento que deseaba visitar a dicho Regimiento con mi Esposa, mi hija y su Esposo, por las razones que estando como Cabo 1º en dicho Regimiento en abril de 1959, empecé a cartearme con la hoy mi Esposa, dos años más tarde contrajimos matrimonio en la Laguna (Tenerife), se puede imaginar lo que representa este Regimiento para mí.
Días más tarde me comunican que el 23 de agosto tengo concedida autorización para visitar dicho Regimiento, comunico que es imposible puesto que ese día estoy volando a Bilbao.
Solicito de nuevo, pero para la visita el día 12 de septiembre la mencionada visita y la respuesta es que me llamarán por teléfono, al día de hoy transcurridos cerca de DOS meses estoy esperando la llamada prometida.
La persona que atendió mis peticiones no tiene la culpa de este desprecio, ello es porque hay que tener en dichos puestos a personal cualificado, no puede ser como un caso que conozco el de un Coronel sin titulación Académica de Relaciones Públicas o Licenciado en Ciencias de la Información, con un curso de 15 días al frente de una Oficina de “Comunicación y Relaciones Públicas”.
En los 22 años que presté mis servicios en INITA, el Jefe de Prensa y Relaciones Públicas era Titulado en Prensa y Relaciones Públicas y la plantilla éramos menos de 400 trabajadores.
Creo que no merezco ese trato, cuando causé baja por ingreso en la Guardia Civil en dicho Regimiento, me enviaron a mi domicilio un Diploma-Homenaje de los Jefes, Oficiales y Suboficiales por mi comportamiento.
Sería conveniente que los Mandos del Ejército tomaran buena nota que nada menos que la Ministra de Defensa trata con todo cariño a un Soldado Veterano.
Y así sucedió este gesto tan humano.
Como consecuencia de publicarme ‘El Faro de Ceuta’, un artículo con el título ‘Mi última guerra de África’, dediqué al autor el General Rafael Casas de la Veha (fallecido) y gran amigo, la obra más completa de lo que sucedió en aquella Guerra de Ifni/Sáhara.
Mi gran amigo y compañero Nazario Sellés Butorn, Soldado de la 23º Compañía del IV Tabor de Tiradores de Ifni, me llama por teléfono y me dice que ha contactado con varias librerías y que es imposible conseguir dicho libro, está descatalogado hacía nada menos que más de 20 años, mi amigo Nazario buscó y movió lo habido por haber y la respuesta en todas las librerías imposible porque estaba descatalogado, un sobrino buscó en Internet y un anticuario lo tenía a 200 euros, Nazario me dijo que eso correspondía a tres días sin comer de una mísera pensión con 90 años.
Yo le indiqué que se dirigiera a Margarita Robles Fernández, Ministra de Defensa.
Nazario me dijo que él no sabía adónde dirigirse a la Ministra, yo le redacté una carta que él mismo le envió.
Transcurridos unos 20 días me llama con lágrimas en los ojos lleno de emoción y me dice: “Antonio, me acaba de llamar la Secretaría Particular de la Ministra de Defensa, y me dijo: Nos ha costado remover hasta bajo tierra, pero por fin se le envía el libro dedicado por la Ministra de Defensa como merecido obsequio…”.
Con razón un veterano inglés, cuando le comenté lo que me había sucedido, me dijo: “Spanish off is different…”, a lo que me añadió: “No es cualquier nación de la OTAN, se trata de los soldados veteranos con todo cariño y en cualquier acto oficial en primera fila están los soldados veteranos.”
Desde estas páginas muestro mi respeto y admiración a nuestra Ministra de Defensa por su trato tan humano con los que un lejano día cumplieron con la frase que campea en los cuarteles:
¡TODO POR LA PATRIA!






