Decenas de agentes de la Policía Nacional han intervenido esta noche en la Cuesta Parisiana, en Ceuta, ante un grave incidente ocurrido en el interior de una vivienda, en donde durante horas ha permanecido atrincherado un joven mostrando un comportamiento muy violento y peligroso.
Mantenía por la fuerza dentro de la casa a, al menos, un familiar. Se negaba a salir, amenazando, de hecho, con lesionar a su progenitor y autolesionarse.
Atrincherado, manifestando estar en posesión de un arma, desde la Jefatura Superior se ha organizado un dispositivo de relevancia, requiriéndose de abundante presencia policial y, también, de agentes mediadores especializados en este tipo de sucesos.

Un dispositivo con decenas de policías nacionales
Hasta la zona, tal y como pudo constatar FAROTV, fueron desplazados componentes de la UIP, agentes de otras unidades de este Cuerpo y otros de unidades especializadas de paisano con chalecos oficiales colocados.
Toda la zona estaba tomada por la Policía en un despliegue ajustado a lo delicado del momento que requería no solo del mantenimiento de la seguridad en todo ese lugar, sino también saber mantener todo bajo control para evitar que se produjera una auténtica desgracia, debido al comportamiento extremadamente violento que mostraba este joven.
La Policía ha permanecido durante horas en el lugar, manteniendo el dispositivo ante la mirada de vecinos cercanos que se quedaban asombrados por todo lo que estaba ocurriendo en su propia barriada.
Las labores de los agentes han sido muy profesionales, buscando todo momento convencer al joven para que depusiera su actitud, pudiendo retomar la tranquilidad en el hogar. Ha resultado muy complicado el control de la situación, extendiéndose la crítica situación durante toda la noche.
No es la primera vez que la Policía se tiene que enfrentar a casos de este tipo en los que combina la tensión del momento y sobre todo la inseguridad que puede producirse si se constante que realmente el autor de este suceso está armado y puede terminar causando una auténtica tragedia.
El negociador policial
La Jefatura Superior de Ceuta cuenta con un negociador policial dentro de su plantilla, una figura especializada en el manejo de situaciones críticas.
Esta tarea es desempeñada por un inspector que cuenta con un curso de especialización en el desarrollo de las habilidades necesarias para solventar este tipo de situaciones. Los casos más habituales en los que intervienen son incidentes con rehenes, atrincherados o personas con intenciones autolíticas.
Horas y horas de dispositivo
La cronología de este suceso comenzaba sobre las nueve de la noche, cuando la Policía era informada de que un individuo armado estaba en la vivienda familiar reteniendo a su familia.
Amenazaba con hacerles daño, evitando además que salieran al exterior. Lo que era una situación delicada se convirtió en una especie de pesadilla, puesto que pasaban las horas y el joven se negaba a abandonar el hogar.
A la una de la madrugada, el negociador policial seguía hablando con él, intentando que depusiera su actitud. Antes se había personado un abogado, ya que el joven indicaba que no iba a salir si no venía un letrado en concreto.
Pero ni por esas. La situación seguía exactamente igual, con todo el exterior de la casa tomada por la Policía, con presencia de agentes de grupos especializados y también de intervención.
Había una clave a tener en cuenta. En la llamada de alerta se avisaba de que el joven estaba armado, la Policía no sabía si ese extremo era cierto o no y debía tomar todo tipo de medidas para evitar que la situación se descontrolara.
Así iban pasando las horas, tirando de teléfono, hablando, buscando que la decisión férrea de seguir atrincherado sufriera alguna fisura para ser aprovechada por la Policía.
La entrada en la vivienda, pasada la una y media de la madrugada
La Policía estuvo horas y horas negociando, en uno de los sucesos más tensionados a los que han tenido que hacer frente.
Después de conseguirse que el familiar del joven pudiera ser liberado de la vivienda, y tras insistir sin éxito en que el autor de toda esta alteración del orden público se entregara y depusiera su actitud, los agentes se prepararon para entrar.
A la una y media de la madrugada, la Policía comunicaba a FAROTV que debía alejarse del perímetro más próximo a la casa ya que se tenía que intervenir. Los agentes de la UIP con cascos y material antidisturbios llevaban horas fuera, esperando precisamente la orden de la superioridad.
Pasada la una y media de la madrugada se llegó a la fase estelar de esta intervención policial.
Los agentes desplegados comenzaban a prepararse, mientras vecinos en las calles y desde las ventanas miraban todo. Corriendo de un lado a otro, preparando la incursión policial. Eran momentos delicados en los que había que tener todo controlado porque en un mal paso, en una decisión errática, un buen servicio puede terminar torciéndose como no debe.
Golpes y golpes y golpes contra la puerta indicaban la escena final: la Policía lograba sacar al atrincherado. Quedaban solo veinte minutos para que dieran las dos de la madrugada y la Policía había resuelto el suceso como debía. De forma limpia. La Policía tuvo que entrar porque el joven se estaba autolesionando activando también una ambulancia.






De nuevo otro episodio de la gente de la periferia.
Incidente aislado: 56994
No se puede juzgar a todos y bla bla bla.
Enhorabuena a Policía Nacional !!!.
Mentirosos no era a su padre al que retenía si no a su hijo
Hombreeee ahora habéis visto, oído o sabido algo, que colaboración más grande.
Colaborad más y criticar menos prenda
Te enteras por la bragueta