Son desertores. En su mayoría jóvenes que estaban haciendo el servicio militar obligatorio. Huyeron de Marruecos a Ceuta en los días de la invasión.
Los que han retornado a su país lo han hecho intentando ocultar esa condición. Otros han preferido quedarse en los recursos habilitados a modo de campamentos que tienen su fecha de caducidad.
Lo asegura el mando único, el ministro Ángel Víctor Torres, ninguno de los recursos ahora dispuestos seguirá como campamento de inmigrantes una vez se haya conseguido la tramitación de todos los expedientes. Eso terminará derivando en una expulsión, ya con antecedente.
Varios casos, todos controlados
La huida de jóvenes que hacían la mili en Marruecos no fue algo anecdótico. Los servicios de información españoles detectaron varios de estos casos, de marroquíes que estaban siempre de maniobras y decidieron cruzar a Ceuta aprovechando lo que se interpretó como una jornada de frontera abierta, cuando no lo era.
En el desmantelamiento de los asentamientos llevado a cabo en la costa se tuvo la constatación de varios de estos casos, con documentación en mano o fotografías de esa trayectoria.
La mayoría de los que cruzaron a Ceuta son jóvenes, pero hubo casos de miembros de las fuerzas auxiliares marroquíes llegados a la ciudad, ya entrados en años, que habían buscado desertar de sus labores.
En prisión permanece uno de los detenidos en una emboscada a militares en Benzú, el único que no se quiso conformar. Los demás detenidos fueron expulsados. En su caso niega haber arrojado piedras y mantiene que estaba durmiendo. Su vinculación con el ámbito militar también existe.
Censo antes de la avalancha
Poco antes de las entradas masivas, Marruecos llevó a cabo el censo para el servicio militar correspondiente al control sobre jóvenes entre 19 y 25 años.
Los servicios de información han registrado todos los casos conocidos.







LO QUE DIGA Un Invasor NO TIENE CRÉDITO. Esto es un Caballo de Troya.
Sí sí desertores...