La reciente desaparición de tres niños en Marruecos ha generado gran preocupación en la opinión pública y ha puesto de relieve la necesidad de reforzar la protección infantil en el país.
Los casos han movilizado a fuerzas de seguridad, familias y voluntarios, mientras organizaciones civiles llaman a la prudencia y a evitar la propagación de bulos.
Casos que conmocionan al país
Hiba, una niña de 13 años, desapareció en la región de Azilal, en el centro de Marruecos, tras bajarse del autobús escolar. Tras nueve días de intensa búsqueda, su cuerpo fue encontrado en un lago cercano a la localidad, un hallazgo que ha conmocionado a la comunidad local y ha generado un debate sobre la seguridad infantil.
Por otro lado, Soundous, de dos años, desapareció el 25 de febrero en un barrio de Chefchaouen, en el noroeste del país, en circunstancias que todavía se desconocen. Las fuerzas de seguridad mantienen su búsqueda activa mediante perros rastreadores y drones, mientras la familia espera noticias.
El tercer caso es Younes, un niño de poco más de un año, desaparecido el 1 de marzo en una aldea de Zagora, en el sureste. Hasta el momento, el menor no ha sido localizado, y la alarma social continúa en aumento.
Llamamientos de asociaciones civiles
La sucesión de desapariciones ha dado lugar a todo tipo de especulaciones en redes sociales, incluidos rumores sobre secuestros para rituales, bulos que asociaciones civiles y medios locales se han apresurado a desmentir.
Najat Anwar, presidenta de la asociación “No toquen a mi hijo”, explica que “las causas más frecuentes suelen estar relacionadas con el abandono temporal, las tensiones familiares, las huidas por motivos personales o los contactos engañosos realizados a través de internet”.
La activista subraya la necesidad de educación en seguridad personal desde las escuelas, para enseñar a los niños a no seguir a extraños, reconocer límites de seguridad y conocer números de emergencia. También insta a que la denuncia sea inmediata y que se faciliten detalles como fotografía, vestimenta, hora y lugar de la desaparición.
Por su parte, Abdelilah Khodari, director del Centro Marroquí de Derechos Humanos, señala que el problema radica en las deficiencias del sistema de protección infantil y reclama políticas de apoyo a familias vulnerables para reducir riesgos.
Aunque no existen estadísticas oficiales actualizadas, la iniciativa “Mi niño desaparecido”, lanzada por la Dirección General de Seguridad Nacional en 2023, permitió hasta mayo de 2024 recuperar a 124 menores, reflejando la importancia de fortalecer los mecanismos de búsqueda y prevención.







Marruecos no es consciente que día que pasa su población es cada más vieja y los nacimientos han caído en picado.O toma medidas o se vera con un auténtico problema poblacional y tendrá que depender de la emigración para que funcionen los sectores productivos como ha sucedido en España
Es un grave problema que tiene el Estado Marroquí, el gobierno no quiere tomar cartas en el asunto, muchos menores desaparecen si que nadie les echa en falta, otros que abandonan sus hogares y se tiran al estrecho para emigrar a Europa, la mayoría pierden sus vidas en el Mar, Parece ser que nadie les echa en falta, MARRUECOS tiene que legislar y proteger a su infancia y JUVENTUD, como sigan así dentro de muy poco no habrá juventud en el país