El delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, respondió ayer con contundencia a las declaraciones realizadas por el secretario general de Comisiones Obreras, en relación a la concentración que hicieron en la Plaza de los Reyes en protesta por lo que consideran un recorte de los derechos sindicales.
Sobre este particular, el máximo responsable de la Administración General del Estado en nuestra ciudad, aludió a que durante el año 2013, la de Ceuta había sido la única Delegación de Gobierno en España que no había impuesto ninguna sanción por problemas derivados de manifestaciones y concentraciones.
Específicamente sobre Aróstegui aludió a que “en sus afirmaciones busca siempre el ser tan contundente porque no tiene más remedio que activar el sentimiento de participación porque todas las convocatorias que realiza van de fracaso en fracaso”.
Además, aludió a que el Gobierno de Mariano Rajoy no estaba coartando ningún derecho sindical, ni de los trabajadores, porque todos los españoles tienen derecho a manifestarse, a la huelga y a la concentraciones, siempre que se cumpla con la legislación vigente que existen en la materia.
Crítica directa
Aróstegui se había encargado de subrayar que “lo que es un derecho se está convirtiendo en un delito por parte de un Gobierno que cree que así atemorizará a los trabajadores, impidiendo que den una respuesta adecuada a las políticas regresivas que pone en marcha”. Frente a ese supuesto objetivo, recordó que el movimiento sindical “ha dado prueba durante la democracia de firmeza al defender los derechos de todos los ciudadanos”, y en este caso resistirá el envite incluso “con uñas y dientes”. El mensaje lo hizo extensivo no solo a los trabajadores, sino a toda la ciudadanía: “Nadie se puede abstraer de lo que significa perder derechos laborales. En momentos de crisis esto es utilizado de forma absolutamente indigna para abolir derechos sindicales que han servido para que el país creciera y se lograran condiciones de trabajo dignas”.
E insistió en que se trata de una “ofensiva en toda regla” a la que los sindicatos piensan plantear batalla “con todas nuestras fuerzas”, llamando a la “movilización” y a la “conciencia colectiva”.





