El Gobierno tiene claro que una de las cosas más importantes que debe hacerse de cara a luchar contra el maltrato, es la de promover la ruptura del silencio cómplice del maltrato:tanto de la mujer, de su familia, su entorno y la sociedad en general. “Se trata de implicar de manera proactiva a toda la sociedad, para que, colaboren en la detección y apoyo en casos de malos tratos y se promueva el total rechazo social y deslegitimación de cualquier conducta de este tipo”, explicaron desde la Unidad de Violencia de Género a través de una nota de prensa remitida por Delegación.
Por ello se apuesta por proporcionar una asistencia personalizada a las mujeres que sufren violencia y a los menores a su cargo.”Es fundamental que las mujeres puedan seguir sintiendo confianza en el sistema.Ellas y sus hijos son una prioridad para el Gobierno y para toda la sociedad”, explicaron.
La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género garantiza la prestación del servicio telefónico 016, el servicio ATENPRO de teleasistencia, las ayudas del artículo 27 de la Ley Orgánica 1/2004 , y el sistema de seguimiento por medios telemáticos de las medidas de alejamiento a través de los brazaletes. Además, en el marco de la iniciativa ‘Empresas por una sociedad libre de violencia de género’, en gran parte de los convenios suscritos las empresas se comprometen a insertar laboralmente a las mujeres víctimas de violencia de género.
Se está tratando además de poner a España en Red contra la violencia de género.
En este sentido existen recursos y un sistema público y privado para combatir la violencia y atender a las mujeres y menores que la sufren; es importante maximizar el sistema, apostando por la coordinación entre los distintos agentes, entre las distintas administraciones y fomentando el intercambio de información y buenas prácticas. En España, en los últimos años, se ha creado un sistema de detección, sensibilización, protección, asistencia en caso de malos tratos. “No obstante, ahora el paso imprescindible es lograr que todos los profesionales, servicios, administraciones y organizaciones implicados lleven a cabo un trabajo coordinado, en red, para lograr la respuesta más eficaz posible y maximizar todos los esfuerzos”.
Por ello se ha puesto en marcha la creación de una red de unidades de violencia contra la mujer, en el ámbito de las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno. En la actualidad se está tramitando una instrucción que regula las funciones de estas unidades y las pone en red, puesto que hasta ahora sus competencias aún no estaban suficientemente definidas.
Su cometido fundamental será el de coordinar los recursos de colaboración que existen para abordar este problema. Además se tratará de profundizar en el conocimiento científico y “radiografiar” la magnitud y dimensiones de la violencia sobre las mujeres: mejorando la recogida y tratamiento de datos estadísticos, potenciando las investigaciones sobre la materia, y promoviendo el seguimiento continuo de las actuaciones y medidas adoptadas.






