El vehículo siniestrado en la tarde del pasado domingo en el Recinto después de, según testigos presenciales, una violenta persecución en la que participó otro coche de color blanco, fue quemado ayer.
El vehículo, modelo Peugeot 406 y con matrícula francesa, había quedado posicionado en un aparcamiento de la barriada a pesar de que hay abierta una investigación policial ya que los ocupantes del turismo se dieron a la fuga abandonándolo tras chocar contra un bordillo. Ni 24 horas duró en este lugar, ya que varios individuos le prendieron fuego para escapar después a la carrera, según informaron vecinos de la zona.
Efectivos del SEIS sofocaron las llamas sin que el incendio cobrara mayor dimensión, salvo la gravedad de haber destrozado la prueba de lo que podría tratarse de un ajuste entre los ocupantes de este coche y los del otro vehículo que causó con su modo de conducción el siniestro (algunos vecinos hablaban ayer de una posible deuda).
Oficialmente no se ha dado explicación alguna sobre este suceso.






