Ceuta es una ciudad militar y presumimos de ello”, dice el presidente de la Ciudad, que una vez satisfecho el objetivo que se había marcado en la Cumbre de la OTAN de esta semana, de la que esperaba que saliera un compromiso efectivo con la defensa de “cada centímetro” de la integridad territorial de todos los aliados, como había solicitado al ministro de Asuntos Exteriores, se propone ahora reforzar ese carácter de la mano del Ministerio de Defensa.
La cartera que dirige Margarita Robles debe responder al aprecio que le dispensa la ciudad y todos sus habitantes no solamente acelerando inversiones como la de la Base Única, cuya ralentización no solo priva a los efectivos locales de unas instalaciones modernas más acordes con sus necesidades, sino que también lastra la desafectación de terrenos sin uso militar que ya debería estar en marcha y que podría extenderse mucho más para poder satisfacer la falta de terreno para equipamientos e infraestructuras civiles que se padece.
Es necesario que la “receptividad” que según Vivas ha mostrado la ministra hacia ideas como la de poner en marcha aquí un Centro Nacional de Formación de Tropa (o algo similar) se analice con la celeridad y seriedad que requiere la implementación de las medidas que el Estado incluya en el Plan Estratégico que supuestamente se presentará este verano. El Ejército ha sido una parte inseparable de Ceuta hasta ahora y debe seguir siéndolo en el futuro reforzándose como motor de desarrollo a todos los niveles de la ciudad.






