La delegación en Ceuta ejecuta una resolución judicial adoptada hace siete meses.
El área de Patrimonio de la delegación de Defensa en Ceuta ejecutó ayer una resolución judicial para el derribo y desahucio de una vivienda y granja situada en la barriada de Benzú. Con la contratación subsidiaria de una empresa, el derribo del huerto situado frente a la vivienda comenzó a las 8.30 horas ante los ojos del residente de la construcción, Abderrahman Layasi Tuhami, empantanado en el proceso judicial desde hace más de siete años.
La resolución, contó un portavoz de la familia, llegó el pasado 9 de noviembre y su aplicación se ha llevado a cabo pasados los siete meses. Layasi aseguró que llevaba residiendo en la vivienda “más de 50 años”, un local situado en una parcela militar y en zona de seguridad de la Batería K-8. Lo que no entendían en la familia era la finalidad del desahucio administrativo emprendido, según ellos, por Defensa y que resolvieron los juzgados de Sevilla: “El objetivo es únicamente que lo quieren demoler porque la parcela poca utilidad va a tener ya que está dentro de la barriada. Además se encuentra por debajo de la batería y no afectaba a las instalaciones”. Además recordaron que Layasi pagaba un canon de uso hasta que cesó en 2004. Poca información aportó por su parte Defensa, que acostumbran a congelar cualquier consulta sobre Ceuta en un gabinete de prensa situado en Madrid.
La maquinaria destrozó los árboles frutales y el pequeño huerto de Layasi que según comentó había conseguido la garantía de Defensa de respeto al cultivo: “Han demostrado poca sensibilidad, lo que han hecho es una demostración de fuerza”, espetó el portavoz de la familia.
Las obras de derribo quedaron paralizadas tras desarmar buena parte de la construcción sobre las 10.15. Los animales propiedad del desahuciado aún permanecían en el cobertizo: “No puedo dejarlos libres porque me encontraría con una denuncia del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) y no tengo adonde llevarlos”, comentaba Layasi. Las obras continuaron con la limpieza de lo derribado antes de alcanzar el cobertizo, y después quedaron paralizadas a la espera de una solución.
Sobre un breve salto de altura también se alzan algunas viviendas al principio de la barriada, situadas apenas a unos pocos metros de la vivienda de Layasi. El desahuciado considera que Defensa se han “centrado y fijado” en él a la hora de recuperar el terreno de la parcela.






