La Agrupación Musical de la Amargura está viviendo momentos difíciles. Después de años de trabajo para conseguir un lugar dentro del panorama musical del género de las bandas, ahora se ven relegados a tener que ensayar en la calle por culpa de un robo.
Y es que desde el día de Año Nuevo la suerte cambió para esta agrupación, al percatarse del robo en sus instalaciones. A fin de cuentas, el robo les ha generado pérdidas, pero sin lugar a dudas, fue la brutalidad con la que trataron las instalaciones del local de ensayo lo que tiene indignados a estos músicos.
No sólo entraron a robar, sino que destrozaron puertas, material, y dejaron ese local prácticamente sumido en la inseguridad. No entienden que motivación había, por ejemplo, en tirar todos los trajes que allí guardaban al suelo, romper cuadros y marcos que después no se iban a llevar. Puertas de los baños que están destrozadas y un sin fin de desperfectos fruto del vandalismo, más que de un robo.
Ahora su local del ensayo es la calle y su almacén, la casa de cada uno de los músicos. Pese a todos contratiempos, la vida de esta agrupación sigue. Continúan ensayando, ya que no pueden dejar atrás todos los compromisos que adquirieron antes del robo. Ante todo, son profesionales.






