La Asociación Española de Consumidores (Asescon) ha dado la voz de alarma ante una situación de extrema gravedad que afecta a los mayores, incluyendo los vecinos de Ceuta. Y es que recientemente, la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) ha informado sobre un intento de estafa masiva que está circulando entre los pensionistas, lo que ha generado una profunda preocupación por la seguridad de la información gestionada por este organismo público.
El engaño se materializa a través de una carta física en la que se comunica al destinatario un supuesto incremento en su prestación económica, que oscilaría entre los 75 y 150 euros.
Pero, para hacer efectiva esta subida, los ciberdelincuentes solicitan información de carácter sensible, como el DNI escaneado y un extracto de cuenta bancaria. El objetivo es obtener datos personales y económicos para cometer fraudes financieros posteriores.
Uno de los puntos más críticos que Asescon exige aclarar es el origen de la información utilizada por los estafadores.
La asociación plantea una pregunta fundamental: si únicamente los pensionistas están recibiendo estas misivas, es muy probable que estemos ante un robo de datos o una fuga de información dentro de la propia TGSS.
Debido a la magnitud de los hechos, se ha solicitado que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) inicie una investigación exhaustiva.
Al respecto, han dejado claro que es imperativo determinar si el organismo ha cumplido con la legislación vigente en materia de ciberseguridad y si se ha informado adecuadamente a los afectados y a las autoridades competentes tras el posible ataque.
La asociación también ha cuestionado la eficacia de los canales elegidos por el Estado para alertar sobre este peligro.
Informar sobre un fraude que afecta específicamente a personas de avanzada edad exclusivamente a través de redes sociales no se considera el medio más eficaz o adecuado para llegar a este perfil de usuario. Se requiere una comunicación más directa y accesible para evitar que este colectivo caiga de forma masiva en el engaño.
Ante la recepción de cualquier comunicación sospechosa, la recomendación es tajante: no enviar ningún dato personal. Si el ciudadano ya ha compartido su documentación o detecta cargos extraños en su cuenta, debe actuar de la siguiente manera:
En un contexto donde los ataques a los intereses económicos de los ciudadanos son cada vez más frecuentes, la prevención y la transparencia institucional son las únicas herramientas eficaces para combatir la ciberdelincuencia.
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