El rol comienza en la década de los 70, con la salida del mundialmente conocido como “dragones y mazmorras”, derivando hasta la actualidad en innumerables temáticas de vampiros, investigación policial, mundos medievales, fantasía, señor de los anillos, etc.
A nuestra ciudad llega en la década de los 70 y con el paso de los años se hace eco de esta actividad la asociación ‘Amigos del dado’ que se fundó en 2011, integrada por antiguos miembros de otras entidades. “No fue fácil, porque no teníamos presupuesto, ni socios, ni ningún tipo de ayuda y los dos primeros años no podíamos hacer actividades de gran envergadura, solo pequeñas cosas poco demandadas por el público en general”, explica el vicepresidente Oscar Gil. Actualmente cuentan con 25 socios, aunque sumando allegados y participantes rondan los 70 miembros.
Desde sus inicios han organizado varios torneos de softcombat, “son luchas de tipo medieval en las que usan réplicas de armas hechas de gomaespuma o esponja, como son las espadas, hachas, martillos, etc”. Ninguno de estos torneos es igual al anterior, puede ser de tipo uno contra uno, de varios adversarios o a 3 toques dentro de un escenario delimitado. Posteriormente, han añadido música o se han montado duelos por equipo. “Ahora por ejemplo, se está gestando también la posibilidad de introducir el tiro con arco de softcombat, para hacer un torneo medieval de tiro con arco a dianas y muñecos de paja”, añade Gil.
Con ello, la asociación pretende demostrar que son capaces de “hacer muchísimo más, estirar una simple idea, modelarla, darle varias vueltas y transformarla en algo totalmente distinto y nuevo que vuelve a llenar de ilusión al público que no duda en participar”.
Aseguran no contar con objetivos preestablecidos. “Esto nos ataría y nos haría presos de la consecución de esos objetivos y no podemos permitir eso, ya que entendemos que se perdería la esencia primera y más importante, que es ir evolucionando sin metas fijas, e ir dándole a la gente lo que les hace sonreír y pasar un buen rato en el momento preciso en que lo solicitan”.
Consideran que son los propios usuarios los que tienen que plantear dichos objetivos, mientras la asociación “debe estar alerta, al pie del cañón, y ser la llave que abra la puerta a gente que no conoce el rol”.
Porque opciones las hay, y muchas, para no aburrirse: juegos de mesa o tablero; cartas magic; gincanas que se organizan al aire libre; heroclix o combates con miniaturas; videojuegos; juegos de rol en vivo sobre diversas temáticas en el que cada uno se mete en la piel del personaje; talleres para aprender antes de entrar en una partida en vivo; juegos de rol en mesa, una de las actividades más demandadas en el que cada jugador desempeña un papel (rol) distinto; maratón de pelis; noches de miedo; softcombat o concurso de preguntas.
Gil: “El rol permite que personas poco sociales se sientan más seguras de sí mismas”
Los juegos de rol han logrado que personas poco sociales tuvieran una oportunidad de abrirse y se soltaran, primero imitando a un personaje, y después de mucho jugar, haciéndolo también en la vida real. “Se sienten más seguros de sí mismos. Mientras antes eran personas calladas y poco habladoras, ahora se sienten más seguras”.
También se han dado casos de mejoras en jóvenes conflictivos. “Lo han usado como terapia de control de ira. Si alguien tiene necesidad de soltar adrenalina, jugando a rol es una manera muy fácil de hacerlo sin dañar a nadie. Por ejemplo, en una partida de rol se puede pelear, matar, herir, investigar, etc, siempre a nivel de personajes ficticios. Entonces se ha usado para que gente de este tipo se relaje”.
Además, el rol tiene aplicaciones en la ampliación de memoria, incremento de la imaginación o velocidad de procesamiento de datos mucho mas elevada.
Este juego se ha satanizado sin motivo alguno
El gran enemigo del rol es su estigmatización como juego diabólico, después de algunos desgraciados episodios violentos protagonizados en sus inicios por personas que utilizaban este juego para sacar al exterior su parte más cruel y salvaje. “Es un tema contra lo que siempre hemos tenido que luchar. En sus inicios y sin tener ningún tipo de precedentes, el rol se asoció con temas satánicos y de corte espiritual. Jugar una partida de rol de dos horas interpretando al personaje de un vampiro, hacía que muchas personas que no jugaban, aunque si podían observar la partida, creyeran que esas personas estaban mal de la cabeza porque se creían vampiros. Sinceramente esto demuestra una falta de visión periférica”, asevera Gil.
Nadie entendía que, una vez finalizada la partida, “ese personaje vampiro volvía a recuperar su personalidad en la vida real”.
Gil asevera que en esta estigmatización del rol tampoco han ayudado personas como el chico que asesinó a sus padres con una katana mientras dormían y que, posteriormente y al igual que en otros casos, se demostró que sufrían fases graves de enfermedades mentales.
En cualquier caso, Gil apunta a que los juegos de rol “quizá no sean aptos para gente mentalmente inestable”. Sin embargo, “no todos pensaron así y fueron a lo fácil: el rol mata, el rol te vuelve loco, o el rol causa enfermedades cerebrales.
Afortunadamente, innumerables estudios médicos han desmontado todo esto. “Hubo películas como la de Superman, la interpretada por el actor Christopher Reeve, que hizo que salieran fans de tal calibre del personaje, que algunos se tiraron de balcones de sus casas y murieron. Por supuesto nadie dijo las películas vuelven locos a las personas, te comen el cerebro y te hacen hacer cosas en contra de tu voluntad”, sentencia Gil.
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