Ceuta ha vuelto a ser, desgraciadamente, protagonista por un grave incendio surgido en el Monte de la Tortuga y que provocó el desalojo de vecinos de la zona de Calamocarro, así como del centro de menores de Punta Blanca y de un albergue de animales de la zona. La rápida intervención de los equipos de emergencia ayudó a que las llamas se pudieran controlar durante el día de ayer, ya que las fuertes rachas de viento auguraban lo peor.
De nuevo, los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de nuestra ciudad nos demostraron su valía y su entrega, ya que además de todos los bomberos que estaban trabajando, se incorporaron a las labores de extinción todos aquellos que estaban de descanso o de vacaciones y que no pasaron por alto la imperante necesidad de atender esta emergencia para Ceuta y para los vecinos de la zona.
Asimismo es de destacar la intervención y el apoyo de otras unidades de rescate, como es el caso de la UME, del Infoca, del Ejército del Aire y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que pusieron a disposición de Ceuta todos sus dispositivos para lograr el control de las llamas y evitar la propagación del fuego.
En esta ocasión tanto instituciones locales como estatales trabajaron codo con codo por el beneficio común de Ceuta, dejando atrás cualquier tinte partidista.
Es obvio que todo puede ser mejorable y que hay cosas que fallaron, pero no se puede negar que se actuó como se tenía que actuar y que esto ayudó a controlar la situación.






