Empate en el marcador, un jugador más y más de media hora de juego por disputar. Era una situación idílica y dibujaba una especie de espejismo con el pasado encuentro contra la Real Sociedad B. Sin embargo, Ángel Baena asestó el golpe definitivo a una Agrupación Deportiva Ceuta que perdió tres puntos en el Estadio Alfonso Murube (2-1).
El CE Sabadell silenció el recinto caballa, que se veía en un panorama inmejorable para conseguir otros nuevos tres puntos y salir así de la zona de descenso. No será así, ya que siguen con cinco puntos y en la penúltima posición.
Guerra de tableros

Durante la totalidad del encuentro, hubo duelos de altura, pero el más destacado se vivió en la línea de cal entre José Juan Romero y Ferran Costa. Menudo arte de movimiento y de rectificación.
Primero el de Romero, que agitó el avispero en el minuto 34 para cortar así la sangría de un equipo que no reaccionaba sobre el verde. Minutos después, marcharon a vestuarios con un empate y con los ánimos marcando máximos.
Además, Costa no se quedó atrás. Con un jugador menos desde el minuto 54 y con un rival que pisaba el área catalana, el técnico supo dibujar un esquema sobre el que protegerse, no percibiéndose en ocasiones la inferioridad numérica sobre el terreno de juego.
El culmen llegó con la diana de Baena, que suponía prácticamente atar los tres puntos en todo un Estadio Alfonso Murube, con un jugador menos y dándole la vuelta a una situación que era radicalmente opuesta.
Escobar se apunta otro

Una de las pocas noticias positivas fue el tanto de Jordi Escobar. El delantero catalán sigue anotando en cada partido y, aunque el resultado sea adverso, siempre viene bien tener al nueve enchufado.
En la primera mitad solo tuvo una ocasión y la acabó mandando a la jaula. Ya en la segunda mitad, con un Ceuta bastante más subido, el exariete del Huesca tuvo escenarios para marcar el segundo, pero no fue así. Tuvo una muy clara a pase de Okoro, pero la mandó a las nubes.
Romero movió el banquillo y Escobar y Omar Sadik acabaron por formar el ataque en la recta final, sin embargo, no solo no se marcó, sino que el rival acabó anotando el gol de la sentencia.
Cazador cazado

En la recta final, la posesión estaba en manos del Ceuta. El terreno de juego era el campo y los de José Juan Romero eran los cazadores que buscaban con ansia los tres puntos en el Estadio Alfonso Murube.
Pexta con un cabezazo, Marino en el lateral de la red y Jordi Escobar por partida doble fueron algunas de las ocasiones en las que la AD Ceuta debería haber acabado mordiendo.
El perdonar puede acabar costando caro y así fue: Ángel Baena aprovechó un error defensivo de la zaga blanquinegra, picó con veneno el esférico sobre Guille Vallejo y Carlos Hernández no pudo evitar que el balón entrase en las redes caballas.
Este resultado final de 2-1 refleja de nuevo que el fútbol no entiende de superioridades ni de merecimientos, sino de aciertos. La AD Ceuta tuvo el escenario perfecto para acorralar al Sabadell y asestar el golpe, pero acabó tropezándose sobre sus propios errores.






