Nervios en las gradas y ganas de fútbol. La Agrupación Deportiva Ceuta volvía al ruedo. Desde la otra punta del país venía otro equipo, el Centre d’Esports Sabadell. Recién ascendido con un gran comienzo que quería sacar su primera victoria fuera de Cataluña.
Para afrontar el encuentro, Romero calcó el once y la idea que jugó contra el Castellón. Mismos soldados en las trincheras, mismos corredores en la península de Maratón del Murube, pero con asterisco, cambiando a Koné, con molestias, por Edgar Sevikyan.
Comienzo del choque
Pitido, salida en falso, y salida real: comenzó el choque. Primeros tanteos y primer susto del Sabadell. Miki Codina pisó área caballa, disparó, dio en la pierna de Camacho y se envenenó cogiendo un arco maléfico, que tenía el arcoiris de los misiles V-2 pero Guille Vallejo evitó la explosión con una palomita llena de estética.
Contemporizaba el Ceuta en los primeros minutos mientras el Sabadell probaba fortuna con más ahínco. Fueron los arlequinados (este sábado vestidos de negro liso), los que presionaban y enviaban balones al área caballa sin éxito.
A los diez minutos hubo un susto. Un centro de un jugador del Sabadell dio en Carlos y la trencilla lo señaló como penalti con una estupefacción del central jienense. La vasca recibió llamada del VAR y corrigió su decisión, puesto que dio el balón en el hombro del capitán caballa.
No estaba el Ceuta cómodo. Los catalanes estuvieron teniendo mayor presencia durante los primeros 25 minutos. Pero esa presencia era estéril, manoseaban el bollo pero sin pegarle bocados, lo olían, lo lamían, pero no saboreaban el gol por un buen trabajo de la zaga caballa y los jugadores en general, que estaban haciendo grandes muestras de esfuerzos.
Pero por el lado ofensivo, ni chicha ni limonada por parte de los de Romero. No salían las ideas, quedaban en nada muchos pases y Diego Fuoli estuvo un tiempo sin sudar en demasía.

Se adelanta el Sabadell
Para más inri, se adelantó el conjunto arlequinado debido a uno de esos pases que no llegaban a nada. Okoro, bor banda, dio un pase adentro pero sin encontrar a ninguno de blanco, la cogió uno de negro. Este se la dio a Liameed y el nigeriano lanzó un balón en profundidad a Baena, que le quitó las pegatinas a Carlos y se plantó frente a Guille Vallejo para definir sin problemas. Se ponía por delante el Sabadell.
No estaba siendo el choque de los blanquinegros. Sin disparos a puerta por el momento, intentos en nada, como una aproximación clarísima de Sevikyan que fue cortada por Bonaldo, que llegó como un bulldozer.

Tal era la situación de incomodidad que Romero decidió tirar de decisiones inusuales en el primer tiempo: doble cambio. Para dentro Marino y Petxarroman, pera fuera Daniel Más y Joaquín González. No estaba siendo, ni mucho menos, el encuentro esperado por el de Gerena.
Un resbalón y un tropezón de Kuki ponía sobre aviso a un Ceuta que concedió que Priego robara y corriera a puerta. Okoro la robó y mantuvo viva la calma de un Ceuta que no estaba durante los primeros 45 minutos.
La más clara del Ceuta llegó al borde del descanso. Kuki abrió para Camacho, el de Ronda condujo, calculó y se la dio de nuevo al hispano-uruguayo. Kuki, que vio al Speedy González de Utrera (Matos) romper líneas con su velocidad y descripción casual, la dejó picada al primer toque para el ‘3’. Doble Jota remató de volea rozando el larguero. La primera, que levantó al estadio.
Golazo del Ceuta
El Ceuta, que jugaba a construir con calma, encontró el gol en el juego directo sin complicaciones. Todo obra de un Kuki que estaba siendo, con total y absoluta diferencia, el mejor jugador del equipo caballa.
Kuki la agarró, oteó rápido, como Ahab desde la proa, y vio dónde alojar el arpón. Balón largo, siguiendo ese arcoiris espléndido anteriormente mencionado en dirección a Jordi Escobar. El pase fue propio de Joe Montana, Tom Brady o Dan Marino. Edgar fue impotente frente a ese mortero redondo, que se lo zampó y dejó al ‘9’ caballa frente a un Fuoli que salió valiente. Escobar le dio a elegir: gol o plomo. Ajustada al palo y para dentro.
El Ceuta así se iba al descanso salvando los muebles de un primer tiempo muy poco inspirado con una chispa luminosa al final. A vestuarios con un 1-1, gracias al cuarto tanto liguero de Jordi Escobar.

La segunda parte
Comenzó la segunda mitad con ambos equipos lanzando arreones. Antes de sacar el Sabadell, el Ceuta se conjuraba en una piña. Quedaba mucho por luchar.
Lo primero que ocurrió fue un balón parado peligroso por parte de los catalanes. Córner botado por Ton Ripoll que se quedó muerto en el área pequeña, con muchos rebotes, hasta que Maps despejó quitándose de problemas.
Expulsión para el Sabadell
De golpe, se le iba a poner el partido de cara para el Ceuta. Edgar González se iba a ir expulsado. Luchó un balón por alto con Jordi Escobar, pero puso el codo: falta, amarilla (ya tenía otra) y a la calle.
La primera del Ceuta en superioridad fue de Edgar. El de Armenia caballo por la banda, cortó para adentro. cruzó el balón desde la frontal y se fue rozando el palo. Petxarroman también probó suerte desde más de 25 metros y levantó a la grada besando la escuadra. El Ceuta quería el partido, prueba era otro disparo potente, esta vez de Marino, que se fue al lateral de la red.
El Ceuta, en superioridad, dominó el encuentro. El campo estaba inclinado. El Sabadell lloraba sangre para sacar el balón porque Okoro, como guardián del inframundo, no dejaba pasar ni el aire.

Un centro de Matos por poco acaba en el gol que hubiera puesto al centro por delante. Fue Petxa, que se coló en el área como Puyol en la zona alemana, para rematar solo, pero fue blando y acabó en manos de Fuoli.
La más clara siguió. Un centro de Marino que bajó Carlos, Sevikyan intentó una chilena, pero le dio regular y se quedó muerta para Jordi, que disparó al cuerpo de Fuoli con todo a favor.
Ahí, Romero movió el árbol. Se fue Camacho, desfondado, y entró Abraham Bueno.
Gol del Sabadell
El fútbol está regido por físicas cachondas, leyes pasadas de broma, y así lo demostró Baena. En la única del Sabadell, un balón en profundidad que no es fuera de juego por el tobillo de Capa, dejó al ‘10’ de los visitantes frente a Vallejo. Remató de primeras, la tocó el de Burgos y la bola entró con suspense.
El conjunto arlequinado dejaba a cuadros al Ceuta. Con todo a favor, los caballas dejaron un hueco en el que los de negro fueron letales. Caras de funeral en el conjunto caballa con un varapalo cuando menos se lo esperaban.
El Ceuta reaccionó y buscó el balón como locos. Okoro pisó área por el lateral, puso un balón con música para Escobar, pero ‘9’, estando solo, la sacó del estadio. Manos a la cabeza con el ‘field goal’ del ariete.

Romero hizo cambios y fue a por todas. Entraban Omar Sadik y Meléndez. Se iban Okoro y Carlos.
Muchos intentos en formas de centros inertes que despejaba la defensa o agarraba Diego Fuoli. Los caballas se habían quedado sin ideas, no lograban hacer daño como antes. Pitido final y derrota caballa. Ceuta 1, Sabadell 2.
Ficha técnica








Amigo nada de hombro, fue un penalti como una catedral.
La invasión manda a la primera Federación nos cogió en un momento haciendo al equipo y lo sabe Jj .