Jugar en el Alfonso Murube sigue siendo síntoma de peligro. Entrar entre las paredes del estadio del Ceuta es enfrentarse a un peligro casi seguro. Una derrota que se aproxima y que pinta a ser, a cada minuto, más real. Jugar en el Murube se aproxima a esa experiencia ‘conradiana’ de adentrarse en el corazón de la tiniebla, donde, en lugar de conocer los recovecos del ser y el alma humana, se conoce tu propia perdición deportiva.
La Agrupación Deportiva ha logrado hacerse con su décima victoria de la temporada en su estadio y se consolida (empatado a puntos con el Málaga) como el mejor local de la categoría. Además, el que más veces ha ganado en su estadio, con 10 victorias. La superioridad caballa entre los gritos de sus aficionados se muestra cada vez más evidente.
El equipo en casa es sinónimo de euforia, de poder y dominio. El carácter que le ha impreso en el fútbol profesional José Juan Romero a los suyos hace que hayan sacado en su templo 31 de los 41 puntos que acumulan. El Murube es el garante de la permanencia y así lo sabe un equipo que domina cada encuentro que se realiza en el Alfonso Murube
Permanencia cercana
Por ello, la Agrupación Deportiva Ceuta, a cada día que pasa, ve más cerca ese sueño de la permanencia en las jornadas que se vienen. El Ceuta tiene 51 puntos por delante en juego (15 partidos) y necesita tan solo 9 para esa clasificación virtual que otorga la permanencia.
El equipo se podría bastar, si uno se pone extremo, con ganar tres partidos en casa y el resto pasárselos ‘a la bartola’. Está claro que no va a ser así, pero sirve para ilustrar el pletórico estado de forma.
La temporada gloriosa de José Juan y los suyos sigue de cerca al playoff: a 1 punto. Visitando a uno de los dos colistas, el CD Mirandés, el Ceuta podría lograr los 44 y entrar en el playoff (si Burgos, Las Palmas o Córdoba no ganan en sus correspondientes encuentros). Normal los besos de Luhay.
El Ceuta en agosto tenía claro su objetivo: quedarse en Segunda sea como sea. A cualquier precio, el Ceuta debe quedarse en la categoría de plata. Ahora, tanto afición como Luhay, ven al equipo a nueve puntos de la salvación virtual con un equipo más predispuesto para luchar por la oportunidad, quizás suprarracional, de competir por los playoffs. Normal los besos de Luhay.

Esto tiene que ser una ensoñación opiácea propia de una novela de Burroughs, una quimera imbuida por el embrujo de una ninfa del bosque. De tercera a estar a un punto de los playoffs entrando en el último tercio de la temporada. normal los besos de Luhay.
La escena del presidente caballa entrando en la sala de prensa, en pleno directo, a besar la cabeza de José Juan, es una imagen que solo sirve como simbolismo caballa. Un sueño, una ilusión, una temporada histórica y un agradecimiento efusivo, por parte de un directivo que es un aficionado más, como cualquier otro del fondo. El show del beso, la imagen del agradecimiento.
Kuki, MVP y una forma espléndida
En el minuto 6’, Redru vio a un Kuki Zalazar que entraba ‘de estrangis’ y le dio un balón potente para firmar su sexto gol del curso. Un definición potente, arriba, que certificó su segundo gol consecutivo y un estado de forma espléndido.
Kuki Zalazar está siendo una de las sensaciones del curso. El hispanouruguayo acumula seis goles y una calidad en su fútbol que están alcanzando las cotas más altas de su carrera. Sus dos últimos partidos así lo testifican. Aparte de los dos goles, el ‘8’ está siendo certero, jugando de delantero o detrás de él, distribuyendo balones, apartando centrales o incluso generando ocasiones de gran calado. Incluso, es el que mejor salda la deuda de las tomas de decisiones.
Los sospechosos no tan habituales
Tres jugadores que han contado con menos minutos desempeñaron un gran papel, demostrando que la plantilla estaba enchufada.
Pedro López, en su segunda titularidad, sacó un encuentro de valor. Recibió dos goles, pero tuvo dos atajadas espléndidas, a Diego Bri y a Adrián Fuentes en la primera parte. El extremeño es un gran epíteto para la palabra ‘seguridad’.
Capa marcó y se redimió de una temporada de pocas participaciones. De menos a más en el encuentro. Al principio sufría con las marcas y perdía una posición que poco a poco iba recuperando dando más solidez a la zaga. El tanto fue su primero desde el 7 de mayo de 2023.
Por último Redru. Con gran trabajo suplió la baja de Matos mereciendo una mención más que honorífica. Un trabajo de un nivel propio de un jugador que no para de pisar césped, cosa que no estaba siendo su caso en este curso. Además, firmó su primera asistencia en liga.






