La contaminación de las playas y de otros entornos naturales parece ser un problema de nunca acabar en la ciudad. Esto a pesar de las labores de concienciación, de las campañas y de los esfuerzos que hacen voluntarios como los que integran Ceuta Sin Plástico para recoger todo aquello que otros, con menos conciencia, desechan sin ningún tipo de remordimiento.
La última iniciativa de esta asociación se llevó a cabo el domingo, liberando a las costas ceutíes de nada más y nada menos 121 kilos de basura. Un esfuerzo que les llevó una hora y que quienes están de su lado lo saben agradecer.
Aunque este grupo está acostumbrado a estas actividades, los voluntarios que acompañan cada jornada nunca dejan de sorprenderse ante la cantidad de desechos con los que se topan en cada salida, además de encontrar todo tipo de desperdicios que simplemente no deberían acabar de las playas de la ciudad ni en ninguna parte que no sean los lugares destinados para ello.
Ceuta Sin Plástico no descansa en su esfuerzo para lograr una ciudad con menos basura, menos contaminada, pero ese afán no puede limitarse únicamente a ellos. Quienes se empeñan en cuidar del medio ambiente necesitan de la ayuda de todos para que esta labor en lugar se ser más complicada sea cada vez más sencilla de hacer.






