Las autoridades han advertido en estos días a la población que sea precavida a la hora de salir a la calle, por cuanto este pasillo de borrascas ha terminado por alterar nuestro día a día. Los incidentes se han sucedido, algunos más graves que otros, pero se ha ido solventado una situación anómala que tendrá sus consecuencias.
El PSOE ha instado a la Ciudad a acelerar las ayudas a los afectados por esta situación. Se debe marcar en rojo el calendario de actuaciones para atender los casos de mayor gravedad e intervenir en esas zonas más castigadas.
De momento ya se conocen daños graves en estructuras que son de interés, algunas de ellas para la seguridad. No se debe perder tiempo en intervenir, pero no solo en las que el PSOE reclama con tanta urgencia, sino también en las que dependen de la propia administración general del Estado.
Los sindicatos de la Policía Nacional en unión han puesto el grito en el cielo por el estado de las dependencias de la Jefatura Superior, así como otras salas del CNP de interés.
No hay que hacer política con lo que está sucediendo, sino marcar con rapidez las áreas de mayor urgencia para aligerar las ayudas más pronto que tarde. Las lluvias y las fuertes rachas de viento no solo han causado daños ahora visibles, sino los que están por venir que irán aflorando poco a poco cuando la situación, ahora adversa, se calme.






