El Tribunal de Primera Instancia de Tetuán ha dictado condenas para las ocho personas que en diciembre de 2013 fueron detenidas en la frontera por su presunta relación con el pase de vehículos robados.
Se trata de aduaneros marroquíes y entre ellos estaba una mujer y el director de la aduana. El tribunal ha contemplado penas de cárcel y multas derivadas de la acusación de “asociación para delinquir! especializada en el tráfico de vehículos extranjeros introducidos de manera ilegal en Marruecos previo soborno. Las condenas oscilan entre los dos años y los 8 o 6 meses de prisión.
Para las demandas de los derechos civiles realizada por la Administración de Aduanas, se han dictado multas millonarias. Los acusados negaron todos los hechos durante la celebración del juicio oral que se ha desarrollado en varias fases. Sus Defensas pidieron la absolución, pero la autoridad judicial sí ha considerado que estaban implicados lo que le ha llevado a dictar sentencia condenatoria. Tal y como quedó constatado, se había sorprendido en el transcurso de la investigación a un residente de Ceuta introduciendo en Marruecos un coche modelo Fiat. Según la investigación se pretendía introducir ocho vehículos de esta manera, lo que levantó las sospechas y forzó a la Policía Judicial a poner su foco de atención investigador en la frontera.
Las autoridades del Reino alauita les imputan haber colaborado con una trama dedicada al pase de vehículos robados desde territorio español hacia Marruecos, red que supuestamente estaría liderada por un individuo apodado Nordin El Mauritano, que también fue arrestado a principios de diciembre en la capital del antiguo Protectorado español.
A finales de noviembre, según informó El Faro, un ceutí sobre cuya identidad no se revelaron más detalles fue detenido al otro lado de la frontera por colar de forma ilegal vehículos en Marruecos, de origen ilícito, falseando la documentación.
Las Fuerzas de Seguridad creían que el arrestado podría haber introducido en el mercado del país vecino hasta una treintena de vehículos. Lo hacía contando con la connivencia de policías y agentes aduaneros marroquíes, algunos de los cuales también han fueron investigados y detenidos en ese operativo.
Hace un año y medio, en agosto de 2012, el rey Mohamed VI asestó un golpe a las malas prácticas en las fronteras de Ceuta y Melilla ordenando, en plena Operación Paso del Estrecho, una profunda investigación que conllevó la detención de unos 50 gendarmes, policías y aduaneros.





